
Glaciares artificiales: Indígenas del altiplano adoptan técnica ancestral de himalayos para regar sus bofedales
Cuando el resto del país está en verano, en las alturas del desierto de Atacama se vive el invierno altiplánico, marcado por intensas lluvias que marcan un paréntesis en el seco clima de la zona, y que a veces generan inundaciones y aluviones.
Para guardar el agua, que no corra tan rápido por la superficie causando estragos, y que se pueda utilizar de forma controlada, comunidades indígenas campesinas de la región de Arica están aprendiendo a usar una técnica ancestral de conservación de agua desarrollada por los pueblos himalayos.
Se trata de las estupas de hielo, que funcionan mediante un sistema de aspersión que dirige el agua de las vertientes hacia estructuras piramidales de piedra. Atrapada allí, el agua se congela progresivamente durante el invierno, creando mini glaciares artificiales.
Por la forma piramidal o cupular que adoptan estos glaciares, llevan el mismo nombre que los templos budistas. El agua allí congelada provee un caudal de agua controlado de deshielo con el que las comunidades pueden regar los bofedales.
Bofedales
Los bofedales son humedales en medio del desierto y representan un hábitat fundamental para fauna nativa de la zona, para la vegetación y también para los animales de pastoreo como las llamas, vicuñas y alpacas. Los bofedales han sido intervenidos con técnicas indígenas durante generaciones, para mejorar y mantener su salud y la de la vegetación.
Marcan el paisaje altiplánico al ser grandes parches de un intenso verde que interrumpen el suelo árido que domina el desierto. Además, son importantes sumideros de carbono, ayudando a combatir el calentamiento global.
La instalación de los sistemas para crear los mini glaciares se dio a raíz de un convenio entre CONAF y la CONADI, para mejorar la gobernanza hídrica de comunidades indígenas ganaderas que sienten de cerca la crisis climática.
“El uso de tecnologías ancestrales, como las estupas de hielo, demuestra el valor del conocimiento ecológico tradicional en la adaptación al cambio climático”, reflexiona sobre el proyecto el director regional de CONAF en Arica, Lino Antezana Navarro.