Habitantes de la gran isla del archipiélago de Chiloé, hallaron este sábado 1 de marzo un gran cachalote varado y muerto en la desembocadura del río Cucao, en el centro-sur de nuestro país, donde sus 4.200 kilómetros de costa se han convertido en un "corredor de muerte" para las ballenas y otros cetáceos.
Encuentran cachalote muerto en la zona costera de Chile, corredor mortal para las ballenas
Fatal estadística
El dato fue publicado hace unas semanas por la revista Marine Policy, resultado de una investigación que recopiló datos desde 1972 a 2023 y determinó que de las 226 ballenas muertas varadas en las costas chilenas, 28% se atribuyó a colisiones con embarcaciones, el 7% a enmallamientos y solo un 3% a depredación natural.
Especies como la ballena sei, jorobada, azul y franca austral pueden avistarse a lo largo de todo el país, especialmente en zonas de alta concentración como el archipiélago del Pingüino de Humboldt, entre las regiones de Atacama y Coquimbo, pasando por el Golfo Corcovado, entre las regiones de Los Lagos y Aysén en la zona centro sur de Chile, y el Parque Marino Francisco Coloane en Magallanes, en el extremo meridional chileno.
En todas estas regiones las ballenas están expuestas al peligro, debido a la actividad humana, en particular al avance de la pesca industrial y polémicos proyectos mineros que se han abierto camino a través de los años.
Toda la fauna que habita sobre las costas y el aire de la península Antártica, inhóspito territorio donde numerosos cetáceos llegan cada año a darse verdaderos festines, está basada en la disponibilidad de krill, un diminuto crustáceo cuya biomasa se estima superior al de toda la humanidad y gravemente golpeado por la pesca indiscriminada y el cambio climático.
Por lo anterior, deben recorrer mayores distancias o bucear a mayor profundidad y por más tiempo para encontrar alimento, lo que incrementa su estrés, agotamiento y reduce sus niveles de energía», explicó a Efe la académica de la Universidad de Chile e investigadora del Instituto Milenio BASE, doctora María José Pérez Álvarez.