En 1974, Yolanda Raquel Cecilia Guzmán Sánchez, una paramédico del Hospital del Tórax, fue detenida en su propia casa y sometida a torturas en el campo de prisioneros de Tejas Verdes, en San Antonio.
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En 1974, Yolanda Raquel Cecilia Guzmán Sánchez, una paramédico del Hospital del Tórax, fue detenida en su propia casa y sometida a torturas en el campo de prisioneros de Tejas Verdes, en San Antonio.
Este doloroso episodio dejó una profunda huella en sus hijas, que en aquel entonces tenían solo quince y diecisiete años.
Recientemente, la Corte de Apelaciones de Santiago ha decidido aumentar la cantidad de dinero que el Estado chileno debe pagar a las hijas de Yolanda como compensación por el sufrimiento emocional causado por los eventos traumáticos que vivió su madre.
Originalmente, el 16° Juzgado Civil de Santiago había fijado una suma, pero la Corte, tras revisar el caso y basándose en informes de psicólogos y trabajadores sociales, concluyó que el impacto emocional en las hijas justificaba un aumento de la indemnización a $10.000.000 para cada una.
Esta decisión llega después de reconocer que las secuelas del trauma que vivieron las hijas debido a la detención y tortura de su madre son profundas y duraderas.
La corte consideró justo incrementar la indemnización, ofreciendo así un reconocimiento más adecuado del impacto emocional y psicológico que han soportado durante tantos años.