La COP de París en 2015 terminó con un acuerdo que se ha convertido en un mito: limitar el calentamiento global a 1,5 grados por encima de las temperaturas previas a la era industrial. Seis años después, en la COP26 de Glasgow, se dijo que el objetivo del 1,5 seguía vivo. La COP27 puede ser el momento de reconocer que mantener vivo ese objetivo ya no es posible.
Cumplir con el objetivo de Paris puede haberse convertido ya en una quimera por la velocidad de reducción en las emisiones que sería necesaria en muy pocos años. "¿Quién cree que podemos reducir a la mitad las emisiones globales para 2030?", plantea en The Economist Daniel Schrag, científico de Harvard que fue asesor del presidente estadounidense Barack Obama.
La humanidad llega tarde y a la reducción de la contaminación hay que sumar políticas para adaptarse al calentamiento global.