El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, llegó este domingo en la Asamblea Legislativa de su país acompañado de un fuerte contingente policial y militar, para dar inicio a una sesión plenaria extraordinaria que tuvo por objetivo aprobar un préstamo para financiar un plan de seguridad contra las pandillas.
En esa línea, Guevara se refirió a "las múltiples denuncias de francotiradores apostados en las proximidades de la Asamblea Legislativa, la presencia militar innecesaria y las restricciones a la libertad de prensa", las cuales "podrían marcar el inicio de una ruta peligrosa para la institucionalidad y para los derechos humanos en el país”, señaló Guevara.
“El gobierno y la Asamblea Legislativa deben asegurar que sus decisiones se tomen respetando las normas nacionales e internacionales, sin poner en riesgo la institucionalidad que debe estar al servicio de los derechos humanos de todas las personas sin distinción. El pueblo salvadoreño no se merece revivir los años de tragedia y abuso estatal", sentenció la directora de Amnistía Internacional.
Por su parte, el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, rechazó lo que denominó como el surgimiento de una "grave crisis constitucional".
"Al no lograr el apoyo del Congreso (Bukele) ordenó rodearlo por el Ejército y soldados con armas largas ingresaron al plenario de las sesiones. ¿Qué concepto tiene Bukele sobre la democracia?", expresó Vivanco a través de Twitter.