Estos días, en el marco de la semana de homenaje al Ballet Azul, Azul Azul lanzó un bonito video en el cual jugadores destacados de la época le enseñan a un grupo de niños el “espíritu de la U”, destacando los valores de la inclusión y pluralidad características del bullanguerismo. “La U somos todos” es la frase que escogieron los creativos de la concesionaria para sintetizar lo que buscan transmitir.
La U es su gente
Creo que para cualquier bullanguero es difícil discrepar con lo mostrado en el video. Efectivamente, la inclusión y pluralidad son de los valores más lindos que caracterizan a la U, y deben potenciarse. Lamentablemente para el hincha, esta no es más que otra muestra de inconsecuencia de parte de Azul Azul. Para ellos, la U no somos todos. La U no son lxs camaradas con derecho de admisión, ni lxs que reciben la represión policial en el estadio o los banderazos. La U no son las mujeres, sistemáticamente dejadas en segundo plano, tanto jugadoras como hinchas. Tampoco éramos todos cuando su discurso era dividir entre el hincha de bien y el "delincuente”.
https://www.youtube.com/watch?v=s4tux_thoS8
Para Azul Azul, la U nunca vamos a ser todos. Por algo privatizaron el club, dejándolo en manos de quien tenga la mayor capacidad adquisitiva. Las asambleas de socios fueron reemplazadas por juntas de accionistas y las elecciones de directiva reemplazadas por designaciones arbitrarias. El modelo de sociedades anónimas deportivas es, por construcción, plutocrático. Es decir, diametralmente opuesto a la inclusión y pluralidad que dicen promover.
Bonito video de Azul Azul, pero no nos engañemos: para ellos, la U no somos todos. Nunca lo vamos a ser. Y me quedo con otra frase para sintetizar el bullanguerismo. La U es su gente. Aunque tengan la concesión del club, los derechos federativos y el arriendo de los símbolos, nunca van a ser la U. Nunca van a ser la U que se vive día a día, en los distintos piños u organizaciones. Nunca van a ser la U que se vive en los campeonatos que se juegan cada fin de semana en distintos barrios a lo largo de todo Chile. Tampoco la de las fiestas de aniversario de la U, cenas de homenaje a ex jugadores, días del niño, escuelas populares o navidades azules. La de la gente que trabaja toda la semana para que el domingo haya carnaval en la cancha y la que organiza actividades a beneficio de camaradas que lo necesiten. La de las miles de iniciativas que brotan cotidiana y desinteresadamente a partir del bullanguerismo. Ese es el espíritu de la U. Eso es no solo inclusión y pluralidad, sino que también perseverancia, aguante y camaradería.
Nosotros somos la U, y aunque hoy el club esté secuestrado por el poder político-económico, no vamos a descansar hasta recuperarlo. En el intertanto, seguiremos haciendo club y demostrando, día a día, que la U es su gente.