Un simple grupo de piedras encontradas bajo el Mar Mediterráneo está revolucionando la historia de la arqueología ya que corresponderían a lo que fue el Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo que fue destruida por una seguidilla de terremotos.
Esta estructura monumental fue construida en el siglo III a. C. en Egipto, específicamente en la isla de Faros, frente a Alejandría, y consistía en una torre de luz de entre 100 a 150 metros de altura que guiaba a los navegantes en el Mediterráneo, función que cumplió durante 17 siglos.
Desde su destrucción, se había perdido registro de su posible ubicación y sus restos, hasta 1992 cuando el arqueólogo francés Jean-Yves Empereur descubriera los restos subacuáticos del monumento. Sin embargo, el interés por conocer más de la historia del Faro de Alejandría impulsaría a la arqueóloga francesa Isabelle Hairy iniciar el proyecto PHAROS.
Una misión histórica
Con exitosos resultados, el equipo de investigación ha logrado extraer 22 grandes bloques de piedra que se mantenían sumergidos bajo el agua, algunos con pesos que rondan entre 70 y 80 toneladas.
Entre los hallazgos se encuentran piezas como dinteles (estructura horizontal tipo viga situados en la parte superior de puertas y ventanas) y jambas (estructuras verticales que van a ambos lados de puertas o ventanas).
La misión es escanear estos restos y sumarlos a una colección de más de 100 bloques, con el fin de que los investigadores completen las piezas del puzzle y reconstruyan virtualmente el histórico monumento.