miércoles 30 de septiembre de 2026
Violencia contra la mujer

Causas por VIF: las 3 claves para enfrentar al agresor y acreditar el daño durante el juicio

Las audiencias por violencia intrafamiliar presentan dinámicas complejas para las víctimas, quienes deben sobrellevar el proceso mediante estrategias legales.

30 de septiembre de 2026 - 20:30

Comparecer en tribunales y quedar cara a cara con el agresor representa uno de los trances más complejos que atraviesan quienes sufren violencia de género. Debido a la profunda carga emocional que marca el proceso, existen estrategias judiciales para sobrellevar la tramitación de manera más óptima.

Las dinámicas del demandado y el valor de la templanza

Durante la instancia del juicio, las actitudes de la parte denunciada suelen responder a patrones predecibles. Con más de seis años de experiencia en litigación dentro del fuero de familia, María Belén Ferreira Brisso, abogada experta en la materia y directora del buffet Mater Juris, explica las conductas más habituales.

“También hay ocasiones en que muestran su frustración en la audiencia y los puedes ver haciendo gestos o incluso perdiendo el control”, señala.

Del mismo modo, aclara que resulta corriente que los denunciados desmientan los episodios o que recurran a denuncias cruzadas para restar fuerza a la demanda original.

¿Qué posturas estratégicas adoptar?

Lo primera herramienta a considerar es guardar silencio y no responder a provocaciones. De acuerdo con Ferreira, una confrontación durante la audiencia con el victimario podría jugar a su favor, retomando el dominio de la narrativa.

En ese sentido, la abogada explica que “Callar no es sumisión, es una estrategia". A modo de ejemplo, indica que si el agresor niega los hechos, cambia su versión o responsabiliza a la mujer, "lo mejor es no demostrar ninguna reacción ni hacer comentarios". Por el contrario, lo importante en el juicio es "lo que efectivamente se pueda demostrar".

La segunda herramienta es controlar las emociones y focalizarse en lo acreditable. La abogada explica que durante audiencias a veces estos espacios se utilizan como deshago. Sin embargo, "es importante mantener la calma y manejar el estrés; la terapia también es de mucha ayuda".

La tercera postura es dejar que el victimario se contradiga solo. Durante la tramitación, las versiones incosistentes del agresor salen a la luz.

“Eso se evidencia con el tiempo y con pruebas. Las contradicciones deberán ser expuestas durante el juicio y, sobre todo, en el alegato de clausura o cuando se hagan las observaciones a la prueba. El peritaje psicológico sigue siendo la manera más segura de probar la existencia de daño”, explica.

¿Cómo acreditar el daño?

Para este fin, la evaluación psicológica representa la herramienta idónea. A su vez, las pruebas documentales y testimoniales, como “correos electrónicos, mensajes, testigos (no necesariamente presenciales), informes médicos, peritajes, resultan claves para respaldar los hechos denunciados y acreditar la violencia ejercida”, afirma la directora del estudio jurídico Mater Juris.

Asimismo, resolver inquietudes previas con el abogado patrocinante ayuda a proyectar los escenarios de la sesión inicial o del juicio propiamente tal.

Respecto del acceso a defensa jurídica profesional, Ferreira puntualiza: “Quienes sean víctimas de violencia de género pueden optar por la representación gratuita de SernamEG a través de los centros de la mujer de cada comuna en caso de no poder costear un abogado particular”.

Notas Relacionadas
Lo más leído
Solabarrieta emocionado en TV - Captura de pantalla

Las más leídas

Últimas noticias