Memorias de octubre (5): Tribulaciones de un payaso comunista
De repente el asunto estuvo claro: se dedicaría a ser payaso, un payaso pobre que tendría un circo, escribiría obras sencillas para niños y cuidaría de sus animales. Esa tarde no regresó a casa, rompió filas con los de su clase, traicionó un destino y terminó brindando por la revolución.