De culto: Cómo Víctor Hugo Robles se convirtió en el Che de los gays
21 años revolviendo el gallinero de boina y estrella, enarbolando el nombre del comandante para causas más amplias y diversas, bailando cueca y desfilando en cuanta marcha le pareciera justa, desnudándose si era preciso, poniendo en tensión no solo la figura del macho revolucionario, sino hasta la libertad de expresión en los espacios culturales alternativos.