Una ex funcionaria de la rectoría de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) presentó una denuncia por acoso laboral ante la Contraloría General de la República contra el rector suplente Cristián Muñoz Canales, por hechos ocurridos entre el 27 y el 29 de noviembre de 2024.
La denuncia llega en un escenario ya tensionado al interior del plantel. La campaña por la rectoría se desarrolla bajo la sombra de la compra del Instituto Profesional Arcos, una operación de $11.500 millones que incluye la adquisición del edificio de Avenida Grecia 8991 y que permanece detenida por la Contraloría. Según reveló Interferencia, la decisión fue aprobada en diciembre de 2024 por el Consejo Universitario con 24 votos sin oposición, basándose en solo "cuatro diapositivas" y sin tasación ni estudios de títulos previos. Muñoz —entonces prorrector— es el único candidato que no ve problemas en la operación.
Esto adportas que el 29 de abril, el rector suplente dispute la segunda vuelta por la rectoría contra Pedro Palominos, quien obtuvo el 41,32% de los votos en la primera vuelta, frente al 39,56% de Muñoz.
El episodio en rectoría: Cierre de puerta, cercanía y presión directa
El núcleo de la denuncia se sitúa entre el 27 y el 29 de noviembre de 2024, cuando la denunciante trabajaba en el equipo de Rectoría. Según el documento al que tuvo acceso El Desconcierto, mientras trabajaba en su oficina con la puerta abierta, el entonces prorrector ingresó sin previo aviso por una conexión interna entre oficinas.
La reacción fue inmediata. La funcionaria retrocedió con su silla, comenzó a llorar y a manifestar una alteración emocional visible, hasta que una asistente de rectoría ingresó a la oficina e interrumpió el momento. La denuncia también señala que el episodio se inserta en un contexto previo de exclusión de funciones por parte del denunciado.
Denuncia a la Contraloría
Pese a la gravedad descrita, la denuncia formal no llegó de inmediato. Durante meses, medidas informales de resguardo permitieron a la funcionaria continuar su trabajo. "Mi jefatura me autorizó no tener reuniones solas con esta persona (...) y con esa medida yo estaba tranquila", relató en conversación con El Desconcierto. Todo cambió cuando Muñoz asumió como rector suplente. "Yo presenté mi renuncia ese mismo día (...) porque efectivamente no era capaz de estar con él relacionándome y trabajando todos los días con él", explicó.
La decisión de acudir directamente a la Contraloría, según explicó, fue consecuencia de la jerarquía del denunciado. "Si yo estoy haciendo una denuncia a una persona que estaba con grado 1, no había nadie más con un grado superior (...) por lo tanto la hice directamente en la Contraloría", sostuvo. El documento plantea una asimetría de poder que impide un resguardo efectivo y fundamenta la solicitud de medidas preventivas y la designación de un fiscal externo.
Estrés postraumático y restricciones en su rutina laboral
Uno de los puntos más relevantes del caso es el impacto psicológico. La denuncia menciona una afectación psíquica acreditada, incluyendo un diagnóstico de estrés postraumático. "No puedo circular de manera libre por mi espacio de trabajo (...) he tenido que restarme de espacios donde sé que va a estar él", aseguró la denunciante. La campaña electoral agudizó la situación: "Se ven pendones de él con su cara y eso efectivamente me afecta", indicó.
Frente a la posibilidad de que Muñoz sea electo rector el 29 de abril, la denunciante planteó abiertamente su preocupación: "Me inquieta (...) me da miedo. Estoy en una situación de mucha incertidumbre y temor". Advirtió que una eventual victoria podría obligarla a abandonar su espacio de trabajo y añadió que "creo que la universidad corre un riesgo al tener autoridades así, porque la universidad se compone de diversidades, de miradas y opiniones distintas".
Silencio interno y falta de debate público
Según relató la denunciante, el caso no ha llegado a conocimiento de la comunidad universitaria, lo que ha impedido un debate en el marco de la elección. "Hay personas que saben de la situación (...) y han decidido hacer oídos sordos y apoyar a toda costa esta candidatura", señaló.
Por ahora, la denuncia sigue su curso en la Contraloría General de la República mientras la Usach definirá en días quién conducirá la institución durante el período 2026-2030.