ver más
José Antonio Kast

Sorpresas y metáforas

No había plan ni estrategias en seguridad ni en migración, solo titulares. Pero no crea UD. que no hay ningún plan. Está el plan económico, lo que realmente importa al gobierno y a la oligarquía millonaria que representa.

Por Marcelo Espinoza Chávez 27 de mayo de 2026 - 05:00

Se van a sorprender”, nos dijo el candidato Kast en campaña. Vaya que nos ha sorprendido el ahora Presidente Kast día a día. Hoy sabemos que el “Chile se cae a pedazos” era una operación política para ganar votantes, poco decorosa y bastante inescrupulosa, pero efectiva. Nos sorprendió, qué duda cabe. Ya en el gobierno la operación política continuó pero con otro decorado, “El país quebrado”. Sorprendidos otra vez.

Nunca quisieron contarnos en la campaña de dónde saldrían los US$6.000 millones de recorte presupuestario de los primeros dieciocho meses. Ocultarlo fue una fría decisión política para no perder votos, ahora nos estamos enterando de a gotas y de sorpresa en sorpresa. Primero por el oficio del Ministerio de Hacienda para disminuir gastos en el presupuesto del año 2027. Allí se instruye sobre los programas que en cada ministerio se mantienen, los que se propone recortar en un 15 % y los que se propone descontinuar.

Entre estos últimos, el almuerzo escolar de la JUNAEB, que llega a miles de estudiantes en todo el país y que en muchos casos es el único alimento del día, algo desconocido por las nuevas autoridades. Posiblemente, también desconocen que la tarjeta JUNAEB de los estudiantes universitarios, en muchas familias vulnerables es esperada con ansias para adquirir alimentos en el comercio.

Cuando estalla el escándalo, nos explican, porque estamos entendiendo mal: No son decisiones tomadas por el gobierno, son como ideas al voleo para hacer pensar a los ministerios, ninguna importancia. Además no debemos entender que descontinuar significa que esos programas no continúan, craso error, a quién se le ocurre. Significa que se reformularan y no vaya a creer Ud. que es una metáfora. Ocurre que quien redactó el texto no distingue entre estas palabras, tampoco el que revisó y el que firmó, ni hablar.

Sorprendidos nuevamente, ahora sabemos que en dos ámbitos esenciales para el triunfo de la ultraderecha, Seguridad y Migración, no existía ningún plan previo. Solo eran amenazas publicitarias del tipo “a los delincuentes los meteremos a la cárcel”, o “a los migrantes les quedan X días para abandonar el país”. En los dos temas fundamentales para la población, que permitieron al Presidente mediante simples anuncios publicitarios vencer en la contienda electoral, no había una estrategia, un plan con el camino a seguir, con prioridades para el trabajo desde el primer día.

Sólo eran fuegos artificiales, para sorprender a los votantes. La ahora exministra de Seguridad se sorprendía cuando después de dos meses gobernando, se le consultaba cuál es el plan de seguridad, dados los compromisos asumidos en campaña y más aún, dado lo dispuesto en la propia ley que da origen al Ministerio de Seguridad, que estipula una Política Nacional de Seguridad cada seis años y un Plan Bianual que debe aterrizar dicha política.

Lo primero ya existe, elaborado por el gobierno anterior, pero el Plan Bianual corresponde ahora al actual gobierno, y la exministra al parecer no lo sabía. Ahora tenemos nuevo ministro, quien declara que el plan macro está en la mencionada Política Nacional de Seguridad del Presidente Boric, la cual ha leído, le parece suficiente y se ceñirán a su contenido.

Podemos interpretar estas sorprendentes declaraciones de la siguiente manera: Se confirma que efectivamente nunca hubo un plan de seguridad. Nunca se molestaron en conocer la titánica labor del gobierno anterior en seguridad, la cual denostaron durante cuatro años. La preocupación por la seguridad no era tal, fue solo un ardid de campaña para convencer votantes desprevenidos. No estamos sorprendidos, estamos anonadados. Debieran devolver los votos.

En cuanto a migración, en sus primeras acciones el Presidente Kast viaja a Perú a plantear la novedosa solución de un corredor humanitario, el que no ha sido organizado por la ineptitud del gobierno anterior. Pero para su sorpresa recibe un portazo del gobierno peruano, que tiene un millón de venezolanos irregulares en su territorio y no se va a arriesgar a que este ingenioso corredor termine con los venezolanos que provienen de Chile expulsados por el diligente nuevo gobierno, en territorio peruano en vez de seguir a Venezuela, al no contar con la voluntad del gobierno venezolano para recibirlos. Esto lo sabían el anterior gobierno chileno, y también Perú, Ecuador y Colombia, y por eso no hubo corredor, por impracticable. Así se desnuda una completa improvisación e ingenuidad en la materia.

Preocupado el Presidente Kast por la evidente decepción de su electorado según reflejan distintas encuestas, intenta salvar su responsabilidad ante el incumplimiento de los compromisos de campaña en seguridad y migración. El Presidente sostiene entonces que no es posible imaginar la expulsión de 300.000 mil migrantes irregulares en un día. Que quién lo entendió así entendió mal el mensaje. Era una metáfora.

Una metáfora es un recurso literario que explica una situación verdadera haciendo una semejanza con otra. Pero el Presidente extrema el recurso, porque nadie interpretó este compromiso de campaña para ser efectuado en un solo día. Los votantes interpretaron bien, que las expulsiones se iniciaban con el inicio del gobierno, eso significa repetir una y otra vez “les quedan tantos días para salir del país” a 300.000 migrantes. El Presidente distorsiona deliberadamente la percepción de las personas, atribuyéndoles mañosamente un imposible, con lo que quedaría libre de culpa. No solo eso, los culpables serían los propios votantes.

Suena ingenioso pero patético. La encuesta Criteria del fin de semana anterior muestra que el 76 % de las personas considera que las promesas de expulsión de migrantes se entendían como compromisos concretos, reales. El Presidente no convenció a nadie. Con sus palabras profundiza la pérdida de confianza en las instituciones que afecta al país, y deja un mayor escepticismo en los ciudadanos.

El Presidente se cortó las alas con su intervención, fue víctima de sí mismo. Sale caro hacer promesas al voleo en temas tan sensibles. En este incordio aplican varias metáforas: “Caer en su propia trampa”, “Cavarse su propia tumba”, “Mordido por su propia serpiente”, “El mentiroso cae antes que el cojo”.

No había plan ni estrategias en seguridad ni en migración, solo titulares. Pero no crea UD que no hay ningún plan. Está el plan económico, lo que realmente importa al gobierno y a la oligarquía millonaria que representa. El verdadero plan sí estaba muy bien preparado durante meses, disminución del impuesto corporativo para la gran empresa, integración tributaria total para sus propietarios (pagarán menos impuestos), rebaja del 50 % del impuesto a las herencias, congelar las tasas de impuestos por 25 años.

Respecto de este plan si hemos visto acciones desde el primer día y muy organizadas, como recortes presupuestarios a “matacaballo” para financiar estos menores ingresos fiscales. Para lo demás no, era música celestial para encantar votantes

O sea, “nos están pasando gato por liebre”. Y esta sí que es metáfora.

Temas
Sigue leyendo

Te Puede Interesar