DDHH como límite a la acción estatal
El derecho a la privacidad y a la intimidad que aquí se afectan, como derechos humanos, operan como un límite y una esfera de protección individual frente al Estado. Y si bien no existen los derechos absolutos, la conculcación de los mismos, en un estado de derecho, solo puede realizarse mientras sea proporcional, necesario e idóneo para el fin que se pretende proteger en una sociedad democrática.