El Panzer, la última carta de Piñera
Los reportes diarios del ministro Jaime Mañalich sacan ronchas en las redes sociales y hasta lo han amenazado con ser el próximo personaje a quemar en la Plaza de la Dignidad. Sin embargo, en la población que no escribe sus descargos en Twitter, la firmeza y seguridad con la que este ministro reporta a diario la rutina del COVID-19 en Chile, traen de vuelta aquel techo de autoridad institucional que desde hace años no se percibía en el país y que, en tiempos de incertidumbre, otorga cobijo emocional a la mayoría de los ciudadanos.