¿Es la unidad, estúpida?
En una elección que cuenta con segunda vuelta, parece propicio para que se enarbole una candidatura única de todos los sectores críticos del duopolio, que abarque desde los movimientos que han abandonado el PS, pasando por el FA y el PC, hasta las organizaciones territoriales y movimientos sociales: una alianza en la que se proponga una verdadera alternativa a 30 años de neoliberalismo y subdesarrollo exitoso, y que no nazca con un vicio de origen que la deslegitime a ojos de una ciudadanía que tiene la necesidad imperiosa de volver a confiar en un proyecto político.