Mientras el presidente y ministros señalan a la ley de humedales como un obstáculo para construir viviendas, vecinos y vecinas de la ciudad de Puerto Montt son ejemplo vivo de los riesgos de construir viviendas sobre humedales rellenados. Humedad constante, hongos en las paredes, problemas estructurales e inundaciones son parte de las afectaciones que relatan.
Vecinos de humedales rellenados en Puerto Montt denuncian inundaciones, humedad y hongos en sus casas
Humedales rellenados por inmobiliarias han significado impactos dentro y fuera de las casas de vecinos en la zona de Valle Volcanes en Puerto Montt.
Un ejemplo claro es la zona de Valle Volcanes en el extremo nororiente de la ciudad de Puerto Montt, donde hay un gran pulmón verde con varios humedales interconectados. Estos cuerpos de agua han sido intervenidos y rellenados por varias inmobiliarias, la mayoría de las veces de forma ilegal evadiendo la evaluación ambiental y pagando las multas cuando se los sanciona por las infracciones.
En las extensiones de vegetación nativa y humedales de la zona se pueden ver retroexcavadoras retirando árboles, interviniendo el suelo y reencauzando cursos de agua para habilitar terrenos. Mientras esto continúa, los vecinos que ya viven en la zona denuncian que las inundaciones han ido en aumento a la par de la construcción de nuevos condominios.
Humedad, hongos e inundaciones
Vecinos de Valle Volcanes han sufrido filtraciones, humedad, proliferación de hongos y aumento de problemas bronquiales. Algunos observan problemas estructurales en sus casas como grietas. En condominios y viviendas de los alrededores también denuncian inundaciones cada vez más intensas de calles y viviendas.
Este tipo de problemas se repiten en zonas de Puerto Montt donde se han rellenado humedales. Un caso emblemático es el del condominio Hacienda Los Lagos, donde los vecinos ganaron un juicio contra la inmobiliaria en 2018. La sentencia reconoce que las viviendas fueron construidas sobre un humedal rellenado, lo que generó daños en las casas y sus ocupantes. También se determinó que el colegio ubicado en la zona debía trasladarse a otra parte por constantes inundaciones.
También existen casos de viviendas sociales, que a pocos meses de entregadas por el Ministerio de Vivienda ya presentaban problemas de filtraciones, humedad, hongos en las paredes e inundaciones.
Vivir sobre un humedal
“Cuando pasan autos por afuera mi casa se mueve toda, tengo paredes trizadas y problemas de humedad. Yo misma tuve que arreglar mi casa a un año de entregada. Sin importar si es vivienda social o una casa más cara, a todos nos cuesta ahorrar y comprar una casa y todos merecemos una vivienda digna”, declara Margaret, vecina y dirigenta de Valle Volcanes.
Margaret relata que en su momento no tenía claro lo que era un humedal, hasta que entendió que los problemas de su vivienda ocurrían por estar sobre uno de estos ecosistemas. Ella era dirigenta social y al ver los problemas en su casa comenzó a involucrarse en el tema y en las organizaciones de vecinos que surgieron para defender los humedales de la comuna. Ahora es parte de la fundación Ambyter, que también es consultora y realiza estudios técnicos sobre suelo y flujos de agua para colaborar con los juicios y demandas de vecinos y vecinas.
“Nosotros no decimos que no se construya nada más, porque eso es imposible, la ciudad va a seguir creciendo. Lo que queremos es que haya un diálogo y estudios técnicos para decidir dónde se puede construir y dónde no, qué lugares deberíamos renaturalizar y qué obras se necesitan para que los lugares donde se va a construir no tengan problemas”, declara Gladys, presidenta de la fundación Ambyter y también vecina del sector.
Gladys relata que toda esa zona antes eran bosques de alerce y estos árboles existen sobre suelos saturados de agua y muy pobres nutricionalmente, no aptos para labranza y cultivo. Si tu rellenas y tapas todo, el agua por algún lado va a salir, y eso es lo que hay que planificar”, recuerda.
Licuefacción y aguas subterráneas
La construcción sobre humedales no solo trae problemas para las mismas casas y para la naturaleza, sino también riesgos de carácter más estructural. Uno de ellos es el fenómeno de licuefacción que ocurre en suelos muy húmedos cuando hay temblores o terremotos.
Las vibraciones aumentan la presión del agua y separa las partículas del suelo, que pierde su rigidez y se comporta como un líquido. Cuando hay viviendas sobre ese suelo, estas se destruyen o se hunden como ocurrió en la zona de Brisas del Sol en Concepción tras el terremoto de 2010. Estas casas estaban construidas sobre parte del humedal Rocuant Andalién.
Otro problema es que afecta la capacidad de los humedales para capturar y filtrar agua de la lluvia, limpiándola y rellenando con ella los acuíferos subterráneos para momentos de sequía. La destrucción de ese rol no solo aumenta las inundaciones en la superficie sino que reduce la disponibilidad de agua subterránea a futuro. En el caso de Puerto Montt, los humedales de la zona nororiente rellenan los acuíferos de los que depende buena parte de la comuna.
Según relata Gladys, esa afectación ya se está viendo en algunos sectores aguas abajo de los humedales rellenados en Valle Volcanes, donde vecinos que se abastecen de pozos o de comités de agua potable rural empiezan a tener problemas de agua a partir de noviembre y dependen de camiones aljibe, mientras otras zonas con humedales en buen estado no tienen este problema.
Humedales en Puerto Montt
En el sector de Valle Volcanes continúa la intervención de humedales y la construcción de condominios. Las inmobiliarias a cargo han comenzado a construir los proyectos sin evaluación ambiental y luego son sancionadas con multas cuyo monto ha sido calificado como "irrisorio" por vecinas y vecinos de la zona. También denuncian que en su mayoría no se trata de condominios para viviendas sociales sino para casas de alto valor, por lo que no se está atendiendo a una urgencia por el déficit habitacional.
Los vecinos de la zona han luchado en demandas colectivas y también en la declaratoria del humedal urbano Valle Volcanes. En 2022 lograron que el espacio sea declarado bajo la ley de humedales urbanos, permitiendo a organismos públicos y vecinales tomar acciones para su protección. Pero en 2024 la declaración fue revertida en la justicia ante la reclamación de inmobiliarias con interés en la zona. Justo al revertirse la declaratoria comenzó la construcción de otro proyecto sin evaluación.
Además de estos procesos, desde la fundación Ambyter participan en el comité regional de cambio climático como representantes de la sociedad civil, y el año pasado solicitaron que se haga una medición piezométrica del sector para conocer los flujos de agua en el suelo y ayudar a que se construya de mejor manera, planificando y anticipándose a los riesgos. Este 15 de mayo ocurre la reunión anual del comité, donde conocerán el resultado de esa solicitud.