Hay al menos seis solicitudes de concesiones marítimas vigentes para instalar parques eólicos marinos frente a las costas de Chile central. Una de ellas está en el Maule y las otras cinco en la región de Biobío.
Tierras raras y parques eólicos en el mar: La ola de proyectos que se acerca a costas de Maule, Ñuble y Biobío
Están en proceso decenas de concesiones para extraer tierras raras e instalar turbinas eólicas en el mar de forma acumulada en la costa de Chile central.
Además, la empresa chilena de tierras raras, NeoRe Spa, tiene al menos 70 pequeñas concesiones mineras de exploración en trámite o constituidas en zonas costeras de las regiones del Maule y el Ñuble, y otras 32 solicitudes de explotación minera solicitadas en Ñuble y Biobío.
Comunidades costeras de estas regiones, que llevan años denunciando los impactos que ha tenido la instalación de parques eólicos y carreteras eléctricas cerca de zonas rurales y habitadas, ven con atención esta red de proyectos que busca intensificar la transformación que ya ven en su territorio, en pos de una transición energética que no necesariamente es para beneficio local.
Tierras raras
Estados Unidos corre una carrera contra China, para la cual ha buscado asegurarse el suministro de tierras raras desde países como Chile, donde Donald Trump encuentra a un nuevo presidente en línea con sus intereses. Entre las primeras acciones de José Antonio Kast tras asumir el mando, fue firmar una declaración de cooperación con el país norteamericano para el abastecimiento de tierras raras.
En este contexto volvió a tomar impulso el polémico proyecto de tierras raras a manos de la empresa canadiense Aclara Resources en los cerros de Penco a pocos metros del centro de la ciudad, en una zona afectada en verano por un destructivo incendio forestal.
El proyecto, que ha sido rechazado en diversas ocasiones y que cuenta con la oposición del alcalde de la comuna y de organizaciones vecinales, está nuevamente en evaluación ambiental.
Desde la empresa titular han declarado que confían que en este gobierno el proyecto será aprobado con celeridad para comenzar a construirse dentro de este año. Además, un ex representante legal de Aclara ahora es director ejecutivo de la nueva empresa minera de tierras raras NeoRe Spa.
Además de las exploraciones mineras, esta empresa tiene un proyecto más avanzado llamado La Marigen, que cuenta con apoyo de la estadounidense Chilean Cobalt y que proyecta instalar una primera planta de extracción modular cerca de Concepción.
Según detallan analistas de organizaciones locales, la empresa está proyectando un gran distrito minero con plantas modulares en los distintos puntos de exploración donde se encuentren buenas condiciones de extracción.
Parques eólicos en el mar
La instalación de decenas de aerogeneradores flotando frente a las costas es un tipo de desarrollo nuevo para Chile, pero ya hay una cartera de proyectos ideándose y al menos cinco de ellos se concentran en las costas de la región de Biobío, rodeando la comuna y el golfo de Arauco, así como la costa frente a Talcahuano. Más al norte también se proyecta un gran parque eólico frente a las costas de la provincia de Cauquenes en la región del Maule.
Según un análisis del topógrafo y vecino de Cobquecura, Emilio Placencia, estos proyectos contemplan áreas de entre 10 mil y 50 mil hectáreas con decenas de aerogeneradores para producir energía eólica, además de cables submarinos y conexiones a subestaciones y a líneas de tranmisión en tierra.
En el caso de la concesión del proyecto Viento Azul frente a Concepción, el visualizador de la Subsecretaría de Fuerzas Armadas permite ver que el área solicitada es incluso mayor que la ciudad, y las líneas eléctricas llegarían muy cerca de caleta Lenga; un punto turístico y gastronómico emblemático en la región.
Ciudadanía en alerta
Ante estos proyectos, que aún están en etapas preliminares de desarrollo, las organizaciones vecinales, ambientales y los sindicatos de pescadores de comunas como Cobquecura y Arauco se están organizando para informarse y tener una participación temprana.
En palabras de Placencia, por lo general las comunidades se enteran de los proyectos cuando estos ingresan a evaluación ambiental, pero para ese entonces ya están estructurados los planes de desarrollo y existen acuerdos, estudios y permisos previos en marcha.
Además, una de las mayores críticas que se ha hecho al sistema de evaluación ambiental es que no visibiliza con suficiente claridad la concentración de varios proyectos industriales sobre una misma zona ni los impactos acumulativos que pueden tener los proyectos que se evalúan de forma unitaria.
Organizaciones ambientales también miran con suspicacia la participación de la Universidad de Concepción en el desarrollo de estas industrias, ya que tanto la empresa NeoRe de Tierras Raras como la noruega Deep Wind Offshore de eólicas marinas, han anunciado acuerdos con la casa de estudios para crear proyectos piloto e investigaciones para la instalación de los proyectos.
Impacto ambiental y social
El golfo de Arauco está reconocido como una zona importante de paso y alimentación para grandes cetáceos como la ballena azul, fin, jorobada y austral, identificada a escala internacional. Además, las turbinas eólicas podrían alterar las poblaciones de fardela blanca que tienen sitios de reproducción importante en la isla mocha, o las fardelas de Juan Fernández que vienen a alimentarse a la región del Biobío.
Además, los pescadores de la zona ven con preocupación el impacto que pueden tener estas instalaciones en su actividad y en sus rutas de trabajo, así como en el tránsito de los recursos pesqueros que en muchos casos han disminuido su presencia en las costas por sobre explotación. La generación eólica a gran escala además requiere de infraestructura de transmisión en tierra que impacta el tierritorio, requiere la tala de vegetación y aumenta el riesgo de incendios forestales.
La extracción de tierras raras, como cualquier otra actividad minera emite contaminantes al aire que pueden afectar la salud de la población cercana, y también genera riesgos de contaminación con elementos tóxicos al suelo y a los cuerpos de agua. Otro punto de conflicto que ya se ha levantado con el proyecto de Penco es la tala de bosque nativo y el impacto a especies de conservación como el naranjillo.
Todo esto ocurre en las tres regiones del país donde la vegetación nativa ha sido masivamente reemplazada por grandes plantaciones forestales de especies exóticas e inflamables como el pino y el eucalipto, o grandes plantaciones agrícolas, y los pocos remanentes de bosque nativo que quedan están fragmentados y debilitados por los mismos incendios y la invasión de las especies introducidas.
Autoridades de comunas como Penco donde se busca instalar la industria de tierras raras, reivindican que el modelo de desarrollo comunal se basa en otras actividades que incluso se pueden ver afectadas por la minería, como el turismo, la gastronomía y la actividad pesquera. A su vez, ante los impactos que deja la generación de energía limpia a gran escala, surgen propuestas de generación energética distribuida y a menor escala, cerca de los centros de consumo para requerir menos carreteras eléctricas, y con proyectos comunitarios o en hogares que reducen el impacto territorial.