Para prevenir el riesgo que puede generar un aluvión, en regiones del norte del país como Antofagasta, Atacama o Tarapacá, el Ministerio de Obras públicas está construyendo enormes muros de contención y otras obras para controlar estos eventos. Por estos días, mientras regiones del norte están bajo alerta meteorológica por lluvias en cortos períodos de tiempo.
Muros anti aluvión: Las mega obras con que el norte hace frente a lluvias intensas por la crisis climática
El riesgo de aluviones aumenta en regiones del norte con eventos como El Niño potenciados por la crisis climática, obligando a invertir millones en obras.
Además, se acerca un fenómeno de El Niño que podría ser de los más poderosos de la década, meteorólogos del país recuerdan episodios de este fenómeno en el pasado reciente del país.
Aluvión de Chañaral
Uno de los más recordados en estos días es el aluvión de Chañaral, que ocurrió en 2015 cuando el fenómeno de El Niño también llegaba con especial fuerza. 31 personas fallecieron ese día producto del intenso aluvión que bajó por el río Salado dividiendo la ciudad en dos.
Desde entonces y hasta ahora, continúan esfuerzos del Estado por construir obras de control aluvional y restaurar los cauces en quebradas y ríos de la zona para evitar tragedias como la de 2015, además de instalar estaciones fluviométricas para medir y alertar a la población a tiempo.
En la última década, se han destinado más de $ 94 millones en la región de Atacama a obras hidráulicas de control aluvional, según datos del Ministerio de Obras Públicas, interviniendo zonas como la quebrada de Paipote y el mismo río Salado. Una segunda etapa en el río Salado continúa en construcción, contemplando una canalización de 650 metros con muros de hormigón armado y una inversión de $6.800 millones.
Antofagasta y los aluviones
Otra ciudad que se ha visto azotada por aluviones durante fenómenos de El Niño es Antofagasta, siendo el evento más extremo el aluvión de junio de 1991 en una fase de este fenómeno, donde murieron 91 y personas y otras 19 desaparecieron. 44 milímetros de lluvia activaron las quebradas secas y generaron olas de barro de dos metros.
Desde entonces, el Ministerio de Obras Públicas ha ejecutado millonarias obras en al menos diez quebradas de la ciudad, así como en Taltal y Tocopilla, para el control de aluviones.
Actualmente están en construcción avanzada dos grandes obras para la ciudad de Antofagasta, en la quebrada Caliche y en la quebrada Bonilla. Las obras contemplan pozas decantadoras, barreras de contención, muros para disipar la energía y canales aluvionales.
Estas dos obras suman inversiones que superan los $ 20 mil millones, consiguiendo apoyo financiero del PNUD y del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CAF, esto para apoyar a la adaptación de comunidades vulnerables a la crisis climática.
El norte y la crisis climática
La crisis climática está aumentando la temperatura media del planeta a pasos acelerados, por lo que cada año las condiciones y la calidez del agua y el aire generan condiciones para eventos climáticos cada vez más extremos, y fenómenos de El Niño más intensos como el que se espera que llegue este año.
Uno de los efectos más temidos de esto son las lluvias intensas en cortos períodos de tiempo, donde el suelo no tiene tiempo para retener la gran cantidad de agua que cae en segundos y que corre por la superficie activando quebradas y generando aluviones.
El norte de Chile tiene una posición de vulnerabilidad especial ante estos eventos ya que tiene suelos áridos con poca capacidad de retener agua, además de pronunciadas pendientes que dan hacia zonas pobladas y relaves mineros acumulados en el territorio.
Investigadores también alertan por el crecimiento urbano irregular que se ha dado a raíz de la migración y la falta de estudios para caracterizar los riesgos de cada territorio. Se han instalado tomas y asentamientos informales en zonas de riesgo de aluviones.