Se cree que el hongo quítrido llegó desde Asia a Chile en los 70, y hoy tiene a la ranita de Darwin acercándose a la extinción. Este hongo ha provocado la extinción de 90 especies a lo largo del planeta, y se cree que es culpable de una de las únicas extinciones en Chile en tiempos modernos: la del sapito vaquero.
Este sapito es una especie hermana de la ranita de Darwin, pero que vivía más al norte habitando entre Zapallar y Concepción. No se detecta un sapito vivo de esta especie desde 1981, por lo que se cree que la especie desapareció.
Ranita de Darwin y su resistencia
Ante la compleja situación de la ranita de Darwin, que parece seguirle los pasos lentamente al sapito vaquero, estudios de la ONG Ranita de Darwin en Chile, detectaron una luz de esperanza.
Algunas poblaciones de ranita parecen estar activando un mecanismo para compensar la alta mortalidad que genera el hongo. Se trata de una estrategia simple pero eficaz: aumentan su reproducción para evitar que desaparezca la población afectada.
Según los investigadores de la ONG, no todas las poblaciones parecen tener esta misma capacidad de aumentar el esfuerzo reproductivo ante un foco de la enfermedad, y esas poblaciones son más propensas a extinguirse localmente.
Pandemia anfibia
El hongo quítrido es un patógeno microscópico que provoca una enfermedad virulienta llamada quitridomicosis, afectando la piel de los anfibios y el declive en las poblaciones de cerca de 500 especies en el mundo, según indican algunos estudios.
Su propagación entre ranitas de Darwin llevó a un cambio de paradigma, al entender que el hongo, aunque tenga una fase infectiva en agua, se puede propagar y causar estragos en especies totalmente terrestres, como esta ranita.