Guido Rojas, constructor de atrapanieblas de la Comunidad Agrícola de Peña Blanca, en la Región de Coquimbo, fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como uno de los Héroes de la Alimentación 2026. A sus 65 años, lleva cerca de dos décadas desarrollando sistemas para captar la niebla costera y aprovechar el agua en una zona afectada por la escasez hídrica.
Su trabajo se desarrolla en la Reserva Ecológica Cerro Grande, donde estas estructuras permiten recolectar agua destinada al riego de cultivos, la restauración de especies nativas y el abastecimiento de personas y animales.
El reconocimiento se enmarca en el Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora cada 16 de octubre, y destaca la experiencia de una comunidad rural que aprovecha la niebla como fuente alternativa de agua.
Cómo funcionan los atrapanieblas de Peña Blanca
Los atrapanieblas son estructuras con mallas que interceptan las pequeñas gotas de agua presentes en la niebla. Estas se condensan y escurren hacia canaletas que conducen el líquido hasta estanques de almacenamiento, desde donde puede distribuirse mediante mangueras.
En Peña Blanca, la comunidad ha perfeccionado sus diseños a partir de la experiencia acumulada, ajustando los materiales, las estructuras y sus ubicaciones a las condiciones del territorio.
El agua recolectada se utiliza para regar cultivos, restaurar especies autóctonas y abastecer a personas y animales. De esta manera, el sistema permite aprovechar la humedad de la niebla costera en un territorio donde la disponibilidad de agua constituye un desafío para las actividades rurales.
Reserva Ecológica Cerro Grande: 650 mil litros de agua al año
La Reserva Ecológica Cerro Grande cuenta con 34 atrapanieblas, que suman 306 metros cuadrados de superficie de captación. En conjunto, pueden recolectar hasta 650.000 litros de agua al año, según los antecedentes publicados por la FAO.
La captación se concentra principalmente durante la primavera, cuando aumenta la presencia de niebla y viento. El agua obtenida tiene distintos usos, entre ellos el riego y la restauración ecológica.
En 2026, la iniciativa recibió apoyo del Proyecto GEF Restauración de Paisajes, ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente junto a la Corporación Nacional Forestal (Conaf), implementado por la FAO y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
En el marco de este proyecto se incorporaron 90 metros cuadrados adicionales de superficie de captación, con una producción esperada superior a 200.000 litros de agua al año. Esta cifra corresponde a una estimación de la capacidad de los atrapanieblas adicionales, no a un volumen anual ya recolectado.
Guido Rojas: "Lo más bonito es ver que algo que construimos nosotros sirve para la gente"
Rojas aprendió el oficio principalmente mediante la práctica y los conocimientos acumulados en su comunidad. Durante cerca de 20 años, ha participado en la construcción y el perfeccionamiento de estas estructuras, adaptándolas a las condiciones locales.
"Lo más bonito es ver que algo que construimos nosotros sirve para la gente y para la vida en el campo".
Su reconocimiento como Héroe de la Alimentación 2026 pone de relieve una experiencia desarrollada en el norte de Chile, donde la captación de niebla se utiliza para apoyar la producción agrícola, la recuperación de especies nativas y el abastecimiento de agua en una comunidad rural.