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Entrevista

Camila Cortínez de ONG Te Protejo: "Vegano y cruelty free no son lo mismo y esa es la mayor confusión del consumidor"

Productos de cosmética vegano no siempre son cruelty free. La directora de Te Protejo explica por qué una ley tampoco es suficiente para garantizarlo.

Por Nicole Donoso 19 de abril de 2026 - 07:15

Ocho años tardó ONG Te Protejo en convertir su proyecto en ley. Desde 2016, cuando redactaron el primer borrador, hasta 2024, cuando el Congreso aprobó la norma que prohíbe el testeo en animales para cosméticos en Chile, la organización hizo lobby, recolectó firmas y negoció con parlamentarios.

La ley entró en vigor en enero de 2025. Hoy, sin embargo, sigue sin poder fiscalizarse: el Instituto de Salud Pública aún no ha publicado el reglamento que le explica a la industria cómo cumplirla. "Si a mí no me dicen cómo cumplir la ley, no la puedo cumplir realmente", advierte Camila Cortínez, directora general y cofundadora de la organización, en entrevista para El Desconcierto.

Un trabajo de 10 años

—¿Cómo ha cambiado el mercado chileno de cosmética desde la publicación de la ley?

Ha cambiado muchísimo. Cuando nosotros partimos, hace diez años, existían diez marcas con certificación cruelty free en Chile. Hoy hay más de 200 disponibles en el país. El panorama cambió mucho, junto con retailers que han trabajado con nosotros para categorizar bien esa línea de productos y que la gente pueda encontrarlos fácilmente en farmacias, supermercados y tiendas especializadas. El hecho de que se haya creado la categoría cruelty free dentro de la búsqueda de productos —tanto online como en tienda— habla del interés de las personas y de cómo el mercado se ha adaptado.

— La normativa es un avance, pero ¿qué falencias identifica?

Primero, necesitamos que esta ley se regule. Si bien entró en vigor en enero de 2025 y ya es una ley aplicable, en la medida en que el Instituto de Salud Pública no defina cómo se aplica ni cómo se cumple, las marcas y los miembros de la industria no pueden acatarla. Si a mí no me dicen cómo cumplir la ley, no la puedo cumplir realmente. Lo primero que necesitamos es que el ISP redacte la regulación y le explique a la industria qué pasos debe seguir, para poder hacer un trabajo de seguimiento y refuerzo del cumplimiento.

La segundo, es una falencia de todas las leyes en la materia, no solo de la chilena: las normativas solo cubren lo que sucede en el territorio del país que las aprobó. Si tenemos una ley que prohíbe testear en animales en Chile, eso incluye que los productos no sean testeados en Chile. No incluye necesariamente que esos productos sean o no testeados en animales para cumplir con la normativa de otros países. Esa es la tremenda falencia de las normativas contra el testeo en cosmética: aunque ayudan a establecer un estándar, no aseguran que esas marcas no testeen en animales para cumplir con exigencias legales de otros mercados.

— ¿Han podido conversar con el ISP sobre el reglamento?

Sí. Estamos en constante conversación. El año pasado se hizo una consulta pública respecto de la aplicación de la normativa, nosotros enviamos nuestros comentarios y estos fueron aceptados. Estamos trabajando con los ministerios para avanzar hacia la publicación de la regulación, ojalá este año.

Experimentación con animales en la academia

— ¿Tienen alguna otra propuesta en curso?

Con respecto a cosméticos estamos contentos con la ley aprobada: es suficientemente robusta para el territorio y ahora trabajamos en que se publique la regulación. Pero también somos parte del Comité de Bioética Animal de Chile, y ahí estamos trabajando arduamente para publicar el reglamento oficial que permita fiscalizar y regular el uso de animales para investigación, algo que no ha ocurrido en muchos años. Nos integramos como representantes de las organizaciones sin fines de lucro el año pasado y llevamos ya año y medio bajo esa representación.

— ¿Cuál es la diferencia entre experimentos, pruebas e investigación con animales?

Existen tres formas de usar animales en laboratorios. Los experimentos son para descubrir cosas nuevas: se usan animales en investigaciones doctorales, por ejemplo, para saber qué pasa si se hace tal o cual cosa. Las pruebas, en cambio, son para confirmar hechos que ya se conocen, y es lo que ocurre con el testeo en cosmética: se confirma que un ingrediente no es tóxico o que no causa daño en su uso. La investigación también está asociada a búsqueda de conocimiento nuevo. Nosotros usamos estos términos de forma separada: hablamos de "pruebas en animales" cuando nos referimos a cosmética, y de "experimentos e investigación" cuando se trata del ámbito académico.

— ¿Cómo ha sido la recepción de la academia?

Muy buena. Trabajamos con el Comité de Bioética Animal, con representantes del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con miembros de ANID, con los Comités Institucionales de Cuidado y Uso de Animales (CICUA). De hecho, el año pasado participamos en la conferencia que organizaron los CICUA. La forma en que nos relacionamos con el Comité de Bioética no es confrontacional, sino conciliatoria, desde la perspectiva de un bienestar animal en el que todos estamos de acuerdo. Ese trabajo ha salido muy bien y esperamos que este año se publique el reglamento.

Vegano y cruelty free: ¿Es lo mismo?

— ¿Cuáles son las certificaciones confiables?

Hay tres que llamamos "de oro". La primera es Te Protejo: somos la única certificadora en América Latina. Luego está Cruelty Free International, que certifica principalmente marcas europeas bajo el sello Leaping Bunny. Y luego está PETA, que certifica principalmente marcas estadounidenses y canadienses. Las tres organizaciones comparten el mismo protocolo: verifican que una marca no testee en animales en tres ámbitos principales. Primero, las fórmulas del producto terminado. Segundo, cada ingrediente utilizado. Tercero, que no haya testeo por cumplimiento de normativas para vender en otros países.

— ¿Cómo identificarlo en la tienda?

Te Protejo, Leaping Bunny y PETA tienen un conejito como símbolo. En el caso de Te Protejo, es un conejito verde con un círculo. Generalmente ese conejito va acompañado de la leyenda "no testeado en animales". Hay veces que el empaque es pequeño y no alcanzan las letras, pero el conejito es el símbolo que identifica los productos cruelty free.

— ¿Vegano es lo mismo que cruelty free?

No, y esta es una de las confusiones más frecuentes. Vegano significa que el producto no tiene ingredientes de origen animal. Hay certificaciones que certifican "vegano" y además exigen que esos ingredientes no hayan sido testeados en animales, pero solo para ese producto específico. La certificación cruelty free, en cambio, cubre absolutamente todos los productos de una marca. Una marca puede tener un producto certificado vegano, pero eso no la convierte en una marca cruelty free. En el mejor de los casos, uno debería buscar ambas certificaciones.

Al revés ocurre lo mismo: que una marca sea cruelty free no significa que no use ingredientes de origen animal. Solo significa que dichos ingredientes no han sido probados en animales. Para certificar vegano hay otras organizaciones, como B-Label, Vegan Society o Vegetarianos Hoy.

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