Chile evalúa incorporar radares meteorológicos para mejorar la detección de tormentas y precipitaciones intensas, luego del aluvión de Las Condes del pasado jueves y la severa tormenta con granizos que colapsó Santiago este martes.
Estos equipos permiten observar con mayor precisión dónde llueve, cómo evoluciona una tormenta y hacia dónde se desplaza, información que podría dar tiempo adicional para activar medidas preventivas.
La discusión apunta a una brecha en la observación meteorológica del país, especialmente ante fenómenos localizados y de rápida evolución. Con esto, las autoridades competentes sabrían el grado de severidad de una emergencia antes que ocurra y así, poder actuar oportunamente, sobre todo en este contexto de crisis climática.
Qué son los radares meteorológicos y cómo funcionan
Los radares meteorológicos emiten ondas electromagnéticas que interactúan con las gotas de lluvia, los copos de nieve y otras partículas presentes en la atmósfera. Al analizar las señales que regresan al equipo, permiten estimar la ubicación y la intensidad de las precipitaciones, además de seguir su desplazamiento.
Los radares Doppler también entregan información sobre la velocidad y la dirección del viento. Los equipos modernos con doble polarización pueden distinguir diferentes tipos de precipitación y aportar antecedentes sobre la altura a la que la nieve comienza a derretirse, un dato relevante cuando las lluvias afectan sectores cordilleranos.
El ingeniero en prevención de riesgos Luis Salamanca explicó a Teletrece que estos instrumentos pueden cubrir un radio de hasta 240 kilómetros, aunque el alcance efectivo depende de las características del equipo y las condiciones del entorno. Sus observaciones permiten seguir la evolución de los fenómenos dentro de su área de cobertura.
Cuánto tiempo de anticipación pueden entregar
Uno de los principales aportes de los radares meteorológicos es la posibilidad de detectar cambios en las precipitaciones mientras se desarrollan.
Según los especialistas consultados por distintos medios, la información podría entregar desde algunos minutos hasta cerca de media hora de anticipación en determinadas situaciones, aunque ese margen no está garantizado.
En la práctica, disponer de información más precisa podría ayudar a las autoridades a evaluar el cierre de calles y rutas, restringir desplazamientos, reforzar la vigilancia en sectores expuestos o activar alertas y evacuaciones cuando corresponda. Para lograrlo, los datos deben llegar oportunamente a los organismos responsables y existir protocolos para responder.
La red de radares que Chile todavía no concreta
La propuesta de instalar radares meteorológicos en Chile tiene antecedentes desde 2019, después de los tornados que afectaron a la Región del Biobío.
Según explicó el meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, Arnaldo Zúñiga, el estudio realizado en ese período contempló ocho radares fijos y dos móviles, con tecnología de banda C y doble polarización.
La iniciativa no llegó a concretarse. Actualmente se evalúa retomar la adquisición de estos equipos, junto con otras herramientas de observación meteorológica. Una de las alternativas consideradas consiste en comenzar con radares móviles, que pueden trasladarse según las necesidades de monitoreo.
La instalación de una red fija requiere estudiar los lugares donde se ubicarían los equipos, debido a que la cordillera puede bloquear sus señales. También se necesitan infraestructura, conectividad, mantenimiento y especialistas. De acuerdo con las estimaciones citadas por BioBioChile, un proyecto de ocho radares fijos podría tomar al menos dos años.
El gobierno evalúa comprar nuevos equipos
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, señaló que el gobierno busca avanzar en fórmulas para adquirir e instalar radares meteorológicos. La autoridad explicó que se trata de una inversión importante, porque se necesitan varios equipos para ampliar la capacidad de observación en el territorio nacional.
Tras el aluvión en San Carlos de Apoquindo, Pavez sostuvo que las precipitaciones se concentraron en un período breve y que la nube responsable de las lluvias permaneció detenida. Según explicó, los nuevos instrumentos permitirían observar con mayor detalle ese tipo de situaciones y detectar cambios en el comportamiento de los sistemas meteorológicos.
La autoridad planteó que la iniciativa podría avanzar durante el próximo año, aunque no anunció una fecha definitiva para la instalación de una red operativa.