El alza del precio de los combustibles mantiene en alerta a los camioneros chilenos, que advierten dificultades para absorber los mayores costos del transporte de carga. En paralelo, una protesta contra el precio del diésel en el sur de Italia afectó la distribución de productos y dejó estanterías parcialmente vacías en supermercados.
En Chile, Freddy Martínez, presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur, calificó como insostenible la situación que enfrentan los pequeños transportistas y sostuvo que los mayores costos no siempre pueden traspasarse a las tarifas de los fletes.
"La verdad, es que esto es un golpe más al bolsillo de muchos camioneros. Esto es una situación que está resultando insostenible, se lo hemos planteado a la autoridad", afirmó el dirigente a Biobío.
Martínez también cuestionó la respuesta de las autoridades y anunció nuevas reuniones con el Ejecutivo. Entre las medidas solicitadas mencionó revisar la carga tributaria asociada a los incrementos de precios y corregir el funcionamiento de los mecanismos vigentes.
Quinta alza consecutiva de los combustibles en Chile
Las proyecciones disponibles el miércoles 21 de octubre apuntaban a un nuevo incremento de los combustibles a partir del jueves 22, que sería el quinto consecutivo.
El economista Juan Ortiz, del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, estimó un aumento de $41 por litro para las gasolinas y de aproximadamente $90 para el diésel.
A su vez, la analista Emanoelle Santos, de XTB, proyectó alzas de entre $37 y $45 por litro para las bencinas y de entre $80 y $100 para el diésel. La especialista advirtió que, si persistían las condiciones internacionales y el dólar no retrocedía, podría producirse un nuevo incremento en noviembre.
Italia: protesta por el precio del diésel afectó el abastecimiento
En el sur de Italia, una movilización de camioneros contra el encarecimiento del diésel provocó interrupciones en las operaciones de carga y descarga de mercancías en centros de distribución cercanos a Nápoles.
Según reportes de la prensa local, los manifestantes bloquearon el lunes la carga y descarga de alimentos frescos y otros productos. Al día siguiente, algunas estanterías de supermercados y surtidores de combustible de Nápoles estaban vacíos.
También se reportaron faltantes de productos en Sicilia y estanterías parcialmente vacías en las regiones de Calabria y Apulia.
La protesta se produjo después que expirara, a comienzos de octubre, una rebaja temporal del impuesto al diésel. El combustible se encontraba aproximadamente un tercio por encima de su precio previo a la guerra con Irán, según el mismo reporte.