La cultura del secretismo y sus huellas en el Congreso
La llamada comisión “ANI” sobre el control de los organismos de inteligencia es totalmente secreta y los documentos que se manejan se guardan en una caja fuerte; las versiones taquigráficas de las partes reservadas, sean de comisiones permanentes o investigadoras, van a parar a una máquina picadora de papel; y así también son reservados los audios de todas las comisiones que custodian las respectivas secretarías. Estas son las prácticas de la “cultura del secretismo” que, de vez en cuando, emergen en las salas de la sede del Poder Legislativo.
Por
El Desconcierto