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No usar hilo dental se asocia a mayor riesgo de Alzheimer, demuestran estudios recientes
Imagen cedida

No usar hilo dental se asocia a mayor riesgo de Alzheimer, demuestran estudios recientes

Por: Paula Flores | 19.03.2026
Una investigación publicada en 2025 en Journal of Alzheimer’s Disease observó que, en mayores de 65 años, el uso regular de hilo dental y las visitas recientes al dentista se asociaron con un menor “riesgo predicho” de Alzheimer a cinco años. La hipótesis que toma fuerza: inflamación crónica de encías y bacterias orales podrían influir más allá de la boca.

Durante años, el hilo dental se consideró un “extra” en la rutina de higiene. Sin embargo, una línea de investigación que ha crecido sostenidamente sugiere que la salud de las encías podría estar conectada con el deterioro cognitivo, especialmente en edades avanzadas.

La alerta más reciente viene de un estudio publicado en 2025 en Journal of Alzheimer’s Disease, que analizó a adultos de 65 años o más y estimó un riesgo predicho de Alzheimer a cinco años. Tras ajustar por variables relevantes, el trabajo reportó que usar hilo dental se asoció con 32% menos probabilidades de estar en el grupo de mayor riesgo, y que haber visitado al dentista en el último año se asoció con 28% menos probabilidades. La combinación de ambas conductas mostró el menor riesgo observado.

Qué significa realmente ese hallazgo

La precisión es clave: se trata de un estudio observacional, por lo que no prueba causalidad. Es decir, no se puede afirmar que el hilo dental “prevenga” Alzheimer, ni que no usarlo “lo provoque”. Lo que sí muestra es una asociación consistente con un indicador de riesgo.

Aun así, el dato resulta relevante porque coincide con una tendencia mayor: cuando la salud oral empeora, en especial a nivel de encías, suele aparecer inflamación crónica y cambios en el microbioma oral, y ese escenario se está investigando como un factor que podría influir en el riesgo de demencia.

Encías inflamadas: el punto clave

Cuando se acumula placa entre los dientes (donde el cepillo llega peor), se inflaman las encías. Con el tiempo, esto puede progresar a enfermedad periodontal, un cuadro que no solo afecta la boca.

“La periodontitis es una enfermedad crónica que afecta las encías y el hueso que rodea a los dientes. Si no se trata adecuadamente, provoca inflamación persistente, no solo en la boca, sino también a nivel sistémico. Y hoy sabemos que la inflamación sostenida participa en múltiples enfermedades crónicas, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y, cada vez con mayor interés científico, las enfermedades neurodegenerativas”, explica el Dr. Manuel Concha, especialista en periodoncia de Clínica Aires.

Dos hallazgos previos que refuerzan el panorama

Pérdida de dientes y demencia

Un metaanálisis publicado en 2021 en Journal of the American Medical Directors Association (JAMDA) reportó que una mayor pérdida dental se asoció con más riesgo de deterioro cognitivo y demencia, sugiriendo que la salud oral acumulada en el tiempo podría ser un marcador relevante del riesgo neurológico en la vejez.

Microbios orales y Alzheimer

Un estudio de 2019 en Science Advances detectó evidencia relacionada con Porphyromonas gingivalis (bacteria asociada a periodontitis) y sus enzimas en cerebros de personas con Alzheimer. Este tipo de hallazgos alimenta la hipótesis de que ciertos patógenos orales, o su inflamación asociada, podrían contribuir a procesos neurodegenerativos. No es una conclusión definitiva, pero sí una señal biológica que la ciencia sigue investigando.

La inflamación de encías no se queda en la boca

Una higiene oral adecuada, con cepillado correcto, hilo dental a diario y controles regulares, no solo previene la pérdida dentaria. También ayuda a reducir la carga inflamatoria del organismo, un factor presente en múltiples enfermedades crónicas.

La prevención del deterioro cognitivo no depende de una sola acción, sino de hábitos sostenidos en el tiempo. La salud bucal es uno de esos pilares.