Lo consolidado, lo avanzado y lo pendiente: Una mirada a la gestión educativa durante el gobierno del presidente Boric
La propuesta programática que acompañó al candidato y luego presidente Gabriel Boric fue el resultado del trabajo de profesionales de diversos ámbitos de las ciencias sociales, con el objetivo de proponer medidas para avanzar hacia un sistema educativo que garantizara la educación como derecho.
Por un lado, se abordaron dos deudas que requerían reparaciones urgentes: la llamada deuda histórica; y el cambio en el sistema de financiamiento de la educación superior con el fin del crédito con aval del Estado (CAE). Por otra, dos transformaciones centrales: modificar el sistema de aseguramiento de la calidad, superando su énfasis punitivo, y contar con una ley de educación sexual integral.
Lo consolidado
Al iniciar el año 2022, el sistema educativo se encontraba altamente complejizado debido a las consecuencias de la pandemia del Covid-19. De este diagnóstico se desprende la primera medida de la administración Boric, el Plan de Reactivación Educativa.
El plan fue estructurado en pilares clave que abordaron la crisis educativa, centrando los esfuerzos en la recuperación de matrícula con más de 35 mil cupos habilitados entre 2022 y 2025; la revinculación escolar, reduciendo la desvinculación del 7,6% en 2020 al 1,5% en 2024; la mejora en asistencia, elevando las tasas en educación parvularia del 41% al 55%, educación básica del 84% al 95% y de educación media del 73% al 78% entre 2020 y 2024. Y reduciendo la desvinculación, de un 7,6% en el año 2022 a un 1,5% el año 2024.
Tras cuatro años, es posible observar no solo la recuperación, sino también el aumento de los resultados académicos, evidenciado por las mediciones censales y estandarizadas con las que cuenta el país (SIMCE Matemática 4° básico: 250, 259 y 264 puntos, en los años 2022, 2023 y 2025 respectivamente).
Lo avanzado
Del programa de gobierno, es posible destacar varias medidas que significaron avances. En primer lugar, el reconocimiento de la deuda histórica y la búsqueda de un mecanismo de reparación. Este avance permitió que más de 57.000 docentes se vieran beneficiados con este pago.
Otro avance destacado es la aprobación de la ley de modernización de la educación parvularia, que entre sus ejes principales incluye la prohibición de la doble matrícula, lo que liberará unos 12 mil cupos para las familias que requieran dichas plazas.
Una tercera medida, no programática sino más bien de continuidad, fue la inversión en infraestructura educativa entre 2022 y 2025, superior a los $420 mil millones en infraestructura escolar pública, y por sobre los $149 mil millones de pesos en educación inicial, permitiendo modernizar la gestión educativa y consolidar las condiciones para el aprendizaje.
Lo pendiente
La experiencia de gobernar nunca ha sido fácil, y sabemos que los programas se diluyen o se transforman por diferentes razones. La reforma al Sistema de Aseguramiento de la Calidad es, a mi entender, una de las dos principales deudas con el sistema, y cuyo ajuste podría haber significado un cambio radical en la relación que establece el Estado con las comunidades educativas.
Lo anterior contemplaba entre algunos cambios; a) resituar a la medición SIMCE en el ámbito de las recomendaciones para la definición de política de Estado y no como un insumo para la categorización y posterior sanciones; b) eliminar las consecuencias (la más gravosa es el cierre de un establecimiento), cambiándolas por estrategias de apoyo; y c) disminuir las evaluaciones censales, incorporando otras de carácter muestral y otras disponibles para ser usadas por el sistema. La confianza en el sistema educativo, y, en especial en las y los educadores, es fundamental para hacer sostenible el mejoramiento
La otra deuda del programa, iniciativa mas no tramitada en el periodo, es la política de Educación Sexual Integral (ESI). Esta iniciativa, anhelada por las comunidades educativas buscaba actualizar las definiciones ya existentes del plan de afectividad, sexualidad y género y sumar otras temáticas asociadas al avance en derechos.
Avanzar en una educación en sexualidad y afectividad integral es educar para una mejor convivencia y salud mental de niñas, niños y adolescentes. La sexualidad y la afectividad son área de desarrollo humano que deben ser aprendidos de manera objetiva, esto es fuera del hogar, y desde un enfoque positivo, respetuoso, inclusivo y de derechos.
Materializar ambas propuestas programáticas fue complejo por el natural interés de los grupos de presión por obstaculizarlas y también la ausencia de una definición clara del ejecutivo para una priorización en la agenda legislativa.
Consideraciones finales
En conclusión, la gestión educativa del gobierno del presidente Boric deja un saldo positivo, con la recuperación del sistema educativo gracias a la reactivación. No obstante, contar con un programa no es suficiente para un sostener una agenda de cambios cuando no se cuenta con mayoría parlamentaria y disponibilidad presupuestaria. Esto significó que parte del programa se diluyera en otros proyectos de menor impacto estructural.
Con todo, el sistema educativo chileno demostró su solidez al dejar atrás la crisis más compleja que ha enfrentado producto de la pandemia. Esto, gracias al profesorado y la flexibilidad que le otorgó la institucionalidad. Este periodo fue la muestra de que el sistema educativo mejora cuando la presión deja espacio al apoyo y cuando los aprendizajes gozan de más tiempo para su desarrollo.