A poco más de tres semanas de asumir la presidencia de Chile, esta semana se conocieron los últimos resultados de la Encuesta Plaza Pública Cadem, la cual reflejó las tareas urgentes que la ciudadanía le dejó al entrante gobierno de José Antonio Kast.
De acuerdo con los resultados, el 66% de los encuestados quiere cambios en el país durante los primeros 12 meses de la nueva administración.
De ese grupo, el 35% cree que estos avances se materializarán incluso en menos de seis meses, lo que le deja una gran tarea por cumplir a los republicanos, quienes llegaron al poder en base a promesas de mejorar la sensación de inseguridad en el país.
Kast y sus tareas por cumplir tras promesas de campaña
La seguridad emerge como la principal preocupación ciudadana, pues el 57% de los consultados identifica la delincuencia, el orden público y la seguridad como el desafío número uno del nuevo Ejecutivo, superando al 35% que prioriza temas económicos como la inflación, el crecimiento y el empleo.
Esta brecha subraya una percepción de inseguridad elevada en Chile, a pesar de que el país figura entre los más seguros de Latinoamérica según índices globales como el Global Peace Index, con tasas de homicidio relativamente bajas, de alrededor de 4 por cada 100.000 habitantes.
Esto provoca cierto resquemor en las promesas de campaña de Kast, pues si bien el 20% muestra optimismo, un importante 17% tiene preocupación en que las cosas seguirán como siempre, sin cambios.
Le sigue en importancia la economía, la inflación, el crecimiento y el empleo, con un 35% de menciones. Más atrás se ubican la corrupción (20%) y la inmigración (19%), según el sondeo que destaca la urgencia ciudadana por resultados concretos en un contexto de expectativas altas.
En paralelo, la aprobación al presidente Boric se sitúa en un 33% (bajando 3 puntos), mientras que su desaprobación alcanza el 59% (subiendo 1 punto), en un contexto de fatiga ciudadana hacia el gobierno anterior.
Chile: En Alerta
Los datos de Cadem se alinean con tendencias históricas del sondeo, que ha registrado consistentemente altos niveles de preocupación por la delincuencia desde al menos 2022.
En un país donde la percepción de inseguridad ha sido un factor clave en las urnas, el desafío para Kast será traducir estas expectativas en acciones concretas, como reformas al sistema penitenciario, control fronterizo y estrategias integrales de prevención.
Con el gabinete ya en formación y el 11 de marzo a la vuelta de la esquina, el nuevo gobierno enfrenta una hoja de ruta clara trazada por la ciudadanía: La seguridad no es solo una promesa de campaña, sino una exigencia impostergable. Queda por ver si los primeros meses del mandato cumplirán con las altas expectativas generadas.