Vigilante de Metro fue despedido tras desenfundar su arma ante ataque en estación Santa Ana: Deberán pagarle más de $12 millones
La tarde del 28 de septiembre de 2024, un procedimiento de seguridad al interior de la estación Santa Ana del Metro de Santiago derivó en un episodio de violencia que terminó, semanas después, con el despido de un vigilante privado.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, ese día, cerca de las 14:13 horas, personal de seguridad mantenía retenidos a dos sujetos identificados como ladrones habituales, a la espera de Carabineros.
Mientras permanecían esposados en el sector de torniquetes, tres individuos ingresaron desde el acceso hacia calle San Martín portando botellas y actuando de forma agresiva, rompiendo envases y lanzando uno de ellos contra los guardias.
Tras el ataque, los retenidos escaparon junto a los agresores. En la huida, uno de estos últimos cayó en la escalera mecánica y fue reducido por personal de Metro.
En ese contexto, mientras otros funcionarios intentaban cerrar el acceso de la estación y ante el temor de que los sujetos regresaran para rescatar al detenido, uno de los vigilantes desenfundó su arma de servicio y la apuntó brevemente hacia el exterior.
No se realizaron disparos y, según quedó registrado en las cámaras de seguridad, en ese momento no había público circulando por el sector.
Metro S.A. decidió despedir al trabajador el 5 de noviembre de 2024, invocando las causales de incumplimiento grave y conducta temeraria del artículo 160 del Código del Trabajo, al estimar que el uso del arma no se ajustó a los protocolos internos ni a las reglas de la legítima defensa.
El caso fue revisado por el Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, que analizó los registros audiovisuales, la prueba documental y los testimonios rendidos en juicio.
El tribunal concluyó que el actuar del vigilante se dio en un contexto de agresión ilegítima, sin provocación previa, y que la medida adoptada fue preventiva, racional y proporcional.
Además, cuestionó deficiencias de la empresa en materia de capacitación y evaluación del personal de seguridad.
En la sentencia, el juez Álvaro Felipe Flores Monardes declaró injustificado el despido y condenó a Metro S.A. a pagar $881.750 por indemnización sustitutiva del aviso previo, $6.172.250 por siete años de servicio, un recargo legal del 80% equivalente a $4.937.800 y $636.387 por feriado anual y proporcional, con compensaciones parciales reconocidas.