Clínicas cerradas y medicamentos varados: MSF advierte costo humano del giro de EEUU en la salud mundial
El repliegue de Estados Unidos en materia de salud mundial comienza a mostrar sus efectos más duros en terreno, según advierten Médicos Sin Fronteras (MSF), quienes aseguran Donald Trump ha implementado un estrategia global que ha desmantelando redes de asistencia esenciales y dejando a comunidades enteras sin atención básica.
Tras la publicación en septiembre pasado de la Estrategia Global de Salud “America First”, organizaciones humanitarias advierten que el nuevo enfoque es más reducido, bilateral y transaccional.
A lo largo de 2025, Médicos Sin Fronteras (MSF) documentó el impacto humano de una batería de órdenes ejecutivas impulsadas por la Administración Trump un año antes.
Clínicas que dejaron de funcionar, cargamentos de medicamentos detenidos en puertos y despidos masivos de personal sanitario se tradujeron en un deterioro acelerado de indicadores vitales en distintos países.
Para la organización, lo ocurrido no fue un ajuste presupuestario más, sino el inicio de un viraje profundo en la forma en que Estados Unidos concibe su papel internacional.
“Aunque el mundo aún se está recuperando de estos recortes en la ayuda, ya está claro que solo han sido la primera salva de la Administración Trump para remodelar la salud mundial y la ayuda humanitaria”, afirma Mihir Mankad, director de Política y Defensa de la Salud Mundial de MSF EE. UU.
“Las diferentes Administraciones siempre han tenido prioridades y agendas distintas en materia de salud mundial, pero lo que estamos viendo ahora es un sorprendente alejamiento del principio fundamental de que proporcionar atención humanitaria básica, luchar contra las epidemias, la malnutrición y las enfermedades prevenibles mediante vacunas, y apoyar a las comunidades más marginadas del mundo son causas dignas”, añade Mankad.
Las consecuencias de la estrategia global de Trump
Aunque MSF no recibe fondos del Gobierno estadounidense, sus equipos fueron testigos directos del vacío que dejó la retirada de la ayuda.
Somalia
La interrupción de envíos de leche terapéutica durante meses coincidió con un fuerte aumento de la desnutrición infantil: los ingresos por desnutrición grave en centros apoyados por MSF pasaron de 1.937 en los primeros nueve meses de 2024 a 3.355 en el mismo periodo de 2025.
En el Hospital Regional de Baidoa Bay, las muertes de niños con desnutrición grave crecieron un 44 % en la primera mitad de 2025 respecto al año anterior, y casi la mitad de los fallecimientos se produjo en las 48 horas posteriores a la llegada por la gravedad de los casos.
Sudán del Sur
Los recortes obligaron a una organización humanitaria a retirar en junio el apoyo a 54 trabajadores del Hospital del Condado de Renk, lo que debilitó de forma crítica la atención materna.
Como consecuencia, la sala de pediatría gestionada por MSF empezó a recibir más recién nacidos con muy bajo peso y complicaciones asociadas a la falta de controles durante el embarazo y el parto. Ante la emergencia, MSF asumió el respaldo a la maternidad en septiembre de 2025.
República Democrática del Congo
El desmantelamiento de USAID derivó en la cancelación de un pedido de 100.000 kits para la atención de supervivientes de violación, que incluían medicamentos para prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
En un contexto de violencia sexual extrema —28.000 personas atendidas por MSF solo en la primera mitad de 2025—, los equipos se vieron obligados a realizar compras extraordinarias de profilaxis postexposición al VIH para paliar la escasez en Kivu del Norte.