Senador Bianchi por reforma al sistema político: "Es una dictadura de los partidos políticos más grandes que quieren perpetuarse"
La sala del Senado despachó a la Cámara de Diputados la reforma al sistema político impulsada por el actual Ejecutivo que busca limitar la participación de independientes en listas parlamentarias, evitar la movilidad entre bancadas y profesionalizar el rol de las comisiones, todo con el propósito de reducir la fragmentación y el discolaje al interior del Congreso Nacional.
El proyecto, que había sido aplazado antes de fin de año, contempla un nuevo umbral electoral del 5% de los votos para la obtención de escaños legislativos, un 0,5% para la conformación de partidos políticos y la pérdida del cupo para parlamentarios que renuncien a sus tiendas o comités.
Sin embargo, algunos congresistas se muestran contrarios a la aprobación de la iniciativa ya que, según plantean, la propuesta podría vulnerar la autonomía de los diputados y senadores al subordinarlos a las directrices de las cúpulas partidarias y también al permitir que las orgánicas expulsen a dichas autoridades que fueron democráticamente electas.
Asimismo, denuncian que lo anterior concentraría el poder en los partidos tradicionales más grandes en desmedro de nuevas fuerzas políticas e independientes. Esto mismo lo comentó el senador independiente Karim Bianchi, quien en conversación con El Desconcierto advirtió sobre los riesgos que identifica en esta reforma que además rechazada en los dos procesos constitucionales previos.
El debate de la reforma política en el Congreso
-¿Cuál es el contexto actual del debate en torno a la reforma del sistema político?
Es una reforma que se pidió aplazamiento de la votación. Una votación a la que los partidos políticos más tradicionales le han puesto las urgencias que no le ponen a las cosas que yo creo que a la ciudadanía le interesan.
Se vio de forma express antes de fin de año en la comisión de Gobierno, pasó a sala pero no se quiso votar porque está dentro de las prerrogativas que algún comité parlamentario pida el aplazamiento. Ahora pasó a la Cámara de Diputados.
-¿En qué consisten específicamente los cambios que se proponen?
Tiene que ver con los umbrales y con la participación internamente, lo que tiene que ver con los comités. Nosotros tenemos una distribución administrativa, en los cuales quizás la gente no lo ve porque vota por el candidato, pero aquí las cosas son por comité y los comités tienen algunas facultades como, por ejemplo, ver las tablas, participar en todo ese desarrollo, los espacios que se dan internamente.
Ahí hay uno de los primeros peros que yo tengo, que tiene que ver con que los comités van a tener ya no un origen reglamentario, como lo tenemos hoy día, sino que un origen legal. Por tanto, eso lo que va a hacer es que vamos a tener alguien que va a dirigir el comité pero que va a responder a un mandato desde el partido.
Los riesgos para la autonomía parlamentaria
-¿Cómo afecta esto a la autonomía de los parlamentarios?
Una de las cosas que cambia es que, por ejemplo, un parlamentario que fue electo bajo el alero de un partido político, si es que el partido político decide que no le parece una votación en particular de ese parlamentario, va a poder expulsarlo y colocar a otra persona que el partido designe.
Ahí me surge la primera controversia respecto a la autonomía, primero de la voluntad del parlamentario que va a tener que votar no por lo que él piense, crea o le mandate la gente de su territorio, sino por lo que le diga una cúpula partidaria en Santiago, que va a ser como el brazo rector de esta persona. No me parece.
Y segundo, contraviene la autonomía de la voluntad del propio votante que decidió elegir a una persona, pero que si esa persona no responde, no al votante, que me parece que es lo que uno tiene que responder, sino a la disciplina partidaria, también su autonomía de la voluntad se pasa a llevar porque quien eligió, en definitiva, es dueño de un partido y no de la región que lo elige.
-¿Qué opina sobre el aumento de los umbrales?
Otra de las controversias que a mí no me parece mal, eso de que se aumenten quizás los umbrales, me parece que hay algunos partidos más chicos que quieren cambiar eso, creo que sí, hay muchos partidos, y eso puede traer quizás consecuencias de falta de negociación, aunque yo creo que la principal forma de negociar es hacer buenos proyectos y convencer a los parlamentarios.
Las reglas de juego han sido siempre las mismas. Si hoy hay más segregación de los parlamentarios hacia salirse de sus bancadas, es justamente porque los proyectos quizás no sean lo convincente para podernos hacer que haya más disciplina en esto.
Ese concepto de disciplina, para mí, yo que soy de fuera, a mí no me afecta en nada porque yo soy un parlamentario electo fuera de pacto, tuve que competir contra el sistema, por tanto no me afecta, pero creo que la autonomía de la voluntad del parlamentario creo que hace mal que haya un pastor a cargo de un rebaño que diga cómo votar, porque si no tengamos entonces diez parlamentarios y que voten de acuerdo a lo que le mandatan en Santiago y chao. A mí eso es lo que me choca.
El financiamiento de la política
-¿Qué otras indicaciones considera relevantes?
Creo que hay que poner límite para hacer el partido, creo que hay otras cosas que importan del sistema político y es, por ejemplo, el financiamiento de la política. Hoy día Chile es uno de los países, al menos en América Latina, que tiene más financiamiento de la política. Los aportes son muy altos.
Hoy día los partidos reciben por voto un aporte, reciben por electo otro aporte, entonces eso nos traduce en que el partido tenga una función o una acción que ayuda a la ciudadanía, no están involucrados en las cosas que pasan en el país, más contingentes, no están en los barrios, no hay ninguna ideología, simplemente están allí para, con este financiamiento, contratar a los electos, a los amigos, a los cercanos, a los militantes, o hacen estas empresas de asesoría parlamentaria para financiar a ciertos grupos.
A mí me parece que está mal. Yo apuntaría hacia una reforma del sistema político y ojalá valorase a quienes son electos por mayoría y tengamos al parlamentario electo por mayoría, por ejemplo, me parece importante, y no parlamentarios de arrastre, que tú ves que un parlamentario puede tener mucha votación y ese parlamentario trae consigo uno o dos parlamentarios que no tienen votación y eso va en desmedro de quién puede haber tenido mayor número de votos, y me parece que eso rompe con la voluntad ciudadana.
Impacto de la reforma
-¿La reforma, de aprobarse, garantiza la representación o la reduce?
Vamos a tener más disciplina, pero disciplina a la fuerza. Esto es una dictadura de los partidos políticos más grandes, que quieren perpetuarse, sobrevivir y afianzarse como fuerzas políticas que hoy día no tienen legitimidad, pero pretenden hacerlo por la fuerza. Y toda cosa nueva que venga, bloquearle la participación. O todo quien que piense distinto tiene que ser eliminado. A mí esto no me parece.
Yo creo en la discusión, creo que el parlamentario tiene que necesariamente tener diferencias, pero si yo veo un proyecto y hay que votar de A o B, y yo sé que los de un bloque van a votar todos A y los otros todos B, ¿para qué discutimos un proyecto? Si en el fondo sabemos que aquel que no esté de acuerdo con esa votación, perfectamente podría ser removido por una directiva y puede tener, no sé, un cuarto de los votos que el parlamentario haya elegido.
-¿Cree que parlamentarios independientes u otros tendrán un escenario más complejo para hacer ver sus opiniones?
Ahí yo quiero distinguir, porque esta reforma a mí no me afecta, porque yo fui electo fuera de pacto, yo no fui independiente dentro de un grupo de un partido político. Otros sí. Muchos se enojan conmigo, me dicen, oye, esto no te toca, pero yo no puedo decidir en base a lo que me toca a mí o lo que no me toca a mí.
Ahí está la diferencia de unos con otros. Algunos lo hacen en base a su interés personal. A mí no me toca. Yo compito fuera de los pactos, le gano a los pactos y no me toca. Lo único que me va a tocar es juntar más firmas para presentar.
Pero creo que los que van independientes en algún pacto, que no pueden hacer esta patrotaje de ir solos, porque el sistema tampoco da para eso, les va a costar y los va a coartar. Finalmente, la gente va a terminar votando por el partido más que por la persona.
Y eso me parece que es invertido a lo que pasa en la realidad, que la gente vota por la persona y no por el partido, la mayoría al menos. Pero hoy día lo que quieren hacer es que el partido sea dueño de una persona que va a levantar la mano de acuerdo a sus intereses.
Van a terminar negociando los presidentes de partidos políticos vendiendo sus parlamentarios para que ellos voten de una forma o otra.
Las negociaciones políticas y la representación ciudadana
-La reforma serviría para evitar la fragmentación del Congreso, pero ¿profundiza la democracia?
No, porque yo creo que el desorden que hay es multifactorial, pero uno es por la calidad de los parlamentarios electos, que van por un cupo porque les sirve al partido y a ellos, y utilizan ese cupo sin tener realmente una adhesión.
Hoy día no sé qué partido tenga realmente principios, pero no adhieren a los principios, sino que utilizan un cupo. Y salen electos y después fácilmente se seducen por otra cosa, o no les gustó algo, y se van. Eso no pasa mucho en el Senado. Pasa más en la Cámara de Diputados.
Me parece que hay que corregir el financiamiento, que es un tema importante, me parece que hay que limitar la cantidad de partidos políticos, y no solamente limitarlos en su constitución, sino también en su mantenimiento.
Porque hoy día los partidos políticos se mantienen por dos cosas. Uno, porque cumplen con el porcentaje de los votos, o tienen parlamentarios electos que son cinco parlamentarios, o cuatro parlamentarios que tienen que ser electos, y con eso se mantienen vivos.
Para constituir un partido hay que tener como 36.000 militantes, pero a la hora de elegir al presidente del partido votan 5.000. Entonces me parece que también eso es un hecho que podría hacer que el partido se elimine.
Porque también salen a la casa de gente que adhiera a un partido político o firme, pero finalmente lo hacen buscando firma a la fuerza, pero no gente que realmente sienta alguna adhesión al partido, entonces también hay que limitar cómo se mantienen los partidos políticos.
-¿Cuál es su conclusión sobre esta reforma?
Creo que lo que están atacando no es nada más y nada menos que el interés personal para perpetuarse en los que ya están. Limitar el acceso a otras personas, limitar el acceso a la participación, y dominar por parte de pocas personas cómo van a ser las votaciones. Efectivamente van a haber negociaciones. Quizás no con parlamentarios, lo van a ver con los presidentes de los partidos políticos, y eso me parece mucho más peligroso darle poder a un presidente del partido político que a los parlamentarios que fueron, al menos, electos democráticamente.