viernes 01 de mayo de 2026

Jefe de bancada PDG y advertencia a Kast: "Si ellos pretenden gobernar por decreto, no van a tener nuestra colaboración"

El nuevo jefe de bancada en la Cámara de Diputados, Juan Marcelo Valenzuela (PDG), abordó el rol que jugará su colectividad frente al gobierno de José Antonio Kast, los proyectos que apoyarán y rechazarán, y por qué el PDG conectó con sectores populares que el progresismo no logró atraer.

27 de diciembre de 2025 - 00:00

El miércoles 18 de diciembre, los diputados recientemente electos del Partido de la Gente (PDG) para el periodo legislativo 2026 eligieron por amplia mayoría a Juan Marcelo Valenzuela como jefe de los parlamentarios de la tienda en la Cámara Baja, imponiéndose a la reelecta Pamela Jiles.

Valenzuela, quien ha sido panelista del programa Bad Boys junto a Franco Parisi y también su mano derecha, representará al distrito 7 de Valparaíso y será el encargado de liderar la coordinación política de una bancada de 14 legisladores que se proyecta como una bisagra entre los sectores del Congreso.

En entrevista con El Desconcierto y desde la misma ciudad puerto, el dirigente delineó las prioridades legislativas de su colectividad y las condiciones bajo las cuales colaborarán con el gobierno entrante del republicano José Antonio Kast.

"Si pretenden gobernar por decreto, no van a tener nuestra colaboración", admitió la nueva autoridad parlamentaria, aunque matizó con que "podría contar con nuestra colaboración si se concentran en lo importante y en lo urgente y no en agendas propias ni valóricas" aludiendo a seguridad y economía.

Nuevo jefe de bancada

-¿Cómo fue la elección de la jefatura de bancada? Usted sacó amplia mayoría en comparación a Pamela Jiles.

Nosotros ocupamos el método que siempre pregonamos que tiene que existir en el Partido de la Gente. Hemos levantado una bandera de lucha que tiene que ver con la democracia digital. La mayoría de nuestras decisiones las tomamos preguntando a los militantes y en este caso, con una decisión de bancada, la hicimos preguntando a los diputados electos.

Anunciamos una reunión donde en tabla estaba la elección de la jefatura de bancada, expusimos los que se presentaban para este cargo, los diputados votaron en conciencia. De ahí obtuvimos este cargo que tiene una gran responsabilidad. Es una bancada con 14 nuevos diputados.

-¿Cómo se va a articular la bancada para evitar eventuales tensiones que podrían ocurrir, por ejemplo, entre Pamela Jiles o Javier Olivares, entendiendo que hay muchas diferencias al interior?

Nosotros como diputados estamos centrados en aquello que hemos levantado desde la campaña, que tiene que ver con la agenda social y lo que necesita el chileno a pie. El hecho de que somos un partido que representa a la clase media no es un titular, como podrían pensar muchos. Tiene que ver con conectar con lo que le está afectando a esa persona.

Creo que ese es un factor común que tienen los diputados del partido. El partido de la gente es tan diverso como Chile. Tanto Pamela Jiles como Javier Olivares tienen una labor importante en poder cumplir con todo aquello que nosotros conversamos, que tiene que ver con mejorar el bienestar de vida de las personas.

-¿Por qué Juan Marcelo Valenzuela y no Pamela Jiles?

Eso habría que preguntarle a los diputados que votaron. No obstante, cada uno de los 14 tenía posibilidad de poder ser elegido porque esto es democracia. Los diputados pusieron en la balanza el momento en que nos encontramos.

Creo que la importancia también de tener una coherencia en el discurso respecto a lo que sale de la presidencia del partido, de lo que sale de la bancada y por supuesto lo que va a decir también nuestro líder natural que es Franco Parisi. Esas tres patitas tienen que estar muy bien conectadas.

-¿Se está trabajando para evitar posibles fugas como ocurrió en 2021 con los seis diputados que se salieron de la bancada?

La fuerza de la realidad es muy importante porque en 2021 basta que los diputados puedan mirar al pasado y decir cuántos de los seis electos fueron reelectos. De los seis, solo uno se pudo reelegir y uno podría llegar a concluir, sin riesgo de equivocarse, que la fuerza electoral la tenía el partido y Franco Parisi.

No es muy recomendable el camino del individualismo, de la falta de prudencia, del ego y de no entender que aquí estamos en un proyecto colectivo. Por supuesto que cada uno tiene sus ambiciones, tiene su mirada, incluso podría tener su propia vereda. Pero hay un bien mayor, ese bien mayor se llama Chile, se llama diálogo, se llama lograr seguridad y lograr volver a la ruta del crecimiento que financie los derechos sociales.

El rol del PDG frente al gobierno de Kast

-En virtud a los buenos resultados que sacó el PDG a nivel parlamentario y Franco Parisi, que quedó en tercer lugar en la primera vuelta, ¿cuál va a ser el rol que va a cumplir el partido dentro del Congreso? ¿Van a apoyar, por ejemplo, los proyectos que presente el gobierno de José Antonio Kast?

El partido de la gente tiene un pacto con la gente. A nosotros no se nos olvida quién nos puso con los 14 escaños en el Congreso y eso es la persona a la cual nosotros representamos.

Si el próximo gobierno se mantiene en la línea de devolver la seguridad al chileno, devolver la senda del crecimiento económico y se concentran en lo importante y en lo urgente y no en agendas propias ni valóricas, creo que podría contar con la colaboración de nosotros.

Lo hemos dicho fuerte y claro: no estamos disponibles para retroceder en aquellas ganancias sociales que hemos tenido. No estamos disponibles para retroceder en el tema de las 40 horas, no estamos disponibles para retroceder en el tema de la PGU. Si ellos lo han dicho mil veces que no lo van a hacer, bien. Y creo que si lo tienen que aclarar 40 veces o dos veces 40, bien también.

La gente tiene una legítima duda. Ellos tienen que dar todas las señales de decir que están concentrados en lo que prometieron en campaña. Si es así, van a tener nuestra colaboración. Si no es así y pretenden gobernar por decreto, no van a tener nuestra colaboración, porque nuestro pacto es con nuestra gente, con el chileno a pie que hoy está sufriendo.

-¿Cuáles proyectos cree que podría apoyar la bancada y cuáles no, además de los que ya menciona?

Eso va a depender de la conversación que tengamos. Recién la semana pasada escogimos al jefe de bancada, por tanto hemos tenido reuniones que tienen que ver con lo operativo. Se vienen todas estas discusiones donde nosotros vamos a ir tomando parte como corresponde.

Cuando hablo de los dos casos puntuales y las cosas que hemos ganado, me refiero de manera transversal. Si hablan respecto a retroceder en materia valórica, por supuesto que nosotros no vamos a estar disponibles. Hoy Chile necesita seguridad y crecimiento económico. Ahí van a tener nuestra colaboración. En lo que respecta a lo otro, lo tenemos que discutir. Nosotros no vamos a retroceder en lo que ya se ha ganado.

Proyectos que impulsará el PDG

-¿Algún proyecto que le interesaría impulsar al partido o a la bancada?

Una de las cosas importantes para nosotros tiene que ver con aliviar el bolsillo de los chilenos. Hay una cosa que es especialmente canalla: tener que estar pagando impuestos por los medicamentos. Nosotros hemos dicho que estamos en contra del impuesto a los medicamentos y creo que eso se debe eliminar, porque hoy hay personas que no están llegando a fin de mes, que tienen pensiones que les permite llegar justo.

Tenemos los mecanismos para poder hacerlo y estamos disponibles para conversar con el gobierno. Sabemos que no vamos a impulsar proyectos que impliquen gasto, por eso es importante que tengamos un buen diálogo. El partido de la gente viene a jugar un rol importante en salir de este eje de izquierda y derecha, de negarse la sal y el agua, porque ahí el problema es que pierde Chile, pierden los chilenos.

A mí personalmente me interesa impulsar, si es que se abre la oportunidad de discutir en materia de pensiones, el ahorro a través del consumo. Hoy existe una discusión de 12 años en el Congreso sobre el 6%, si va a un sistema de reparto o a un sistema de capitalización individual. El problema es que se quedan fuera seis o siete millones de personas que están en la informalidad.

Estas discusiones se quedan con un sabor del siglo pasado, porque dejan fuera a gran parte de una fuerza laboral que no está reconocida. El 6% solo está vinculado al trabajador formal, ¿qué pasa con el que no trabaja de manera formal?

Podemos obtener su participación en este sistema para poder hacer solidaridad a través del consumo. No todos cotizan formalmente, pero sí todos consumen. Ya lo hemos escuchado de personas como Ignacio Briones, que me parece es una persona seria.

-¿Están abiertos a evaluar la reforma de pensiones?

En la medida que no ponga en riesgo la PGU. Nosotros siempre hemos dicho que la PGU es una política pública extraordinaria. Teníamos problemas con la tasa de reemplazo. El sistema de capitalización individual me parece fantástico, aunque saque la ideología de lado. Puede hacer trabajar el dinero, los números están ahí, funcionan. El problema es que falta cotización, el problema son las lagunas.

La PGU es una base extraordinaria, el tema es que hay que financiarla, y para poder financiarla de manera permanente y sostenible en el tiempo, tenemos que hacernos cargo como políticos de poder hacer que el Estado sea eficiente, un buen Estado. Necesitamos un Estado más ordenado, un Estado más eficiente.

Nosotros queremos robustecerla, no tocar aquello que se ha hecho. Necesitamos robustecerla para poder incorporar a gente que no está incorporada en materia de cotización de ellos mismos para que podamos hacer una solidaridad robusta o sostener la pensión asistencial.

Regionalización y descentralización

-El PDG es un partido regionalista. ¿Cómo se va a proyectar ese espíritu en la labor parlamentaria?

Lo venimos diciendo desde 2012, incluso cuando no éramos Partido de la Gente. Queremos recordar que en ese sentido el partido habla de regionalización, somos fuertes en regiones.

Creo que las zonas de sacrificio, las zonas productivas, todo aquello que se genera allí, esos impuestos deben quedar en la zona. Después discutiremos en la técnica si eso va en un porcentaje para los municipios, si va para la gobernación. Por supuesto creemos que el gobernador necesita más competencias.

Nuestro compromiso siempre ha sido claro, porque así podemos fortalecer distintas zonas y evitamos la concentración, sobre todo en Santiago, que además tiene otros problemas operativos, incluso en la calidad de vida de las personas. Cuando descentralizamos, todos ganamos. Esa es la mirada del Partido de la Gente.

El rol de Franco Parisi

-Con los buenos resultados de Franco Parisi en la primera vuelta, ¿cuál es el rol que esperan que Franco Parisi tome en los próximos cuatro años?

Franco tiene un cerebro privilegiado en materia económica. Gran parte de las propuestas que terminaron tomando distintos sectores políticos en segunda vuelta, en un principio le decían populistas, pero después resulta que se convirtieron en extraordinarias o útiles.

A mí personalmente me encantaría que él estuviera como asesor económico de la bancada. Necesitamos estar conectados con él porque tiene mucho que decir y mucho que aportar. Es un liderazgo tremendamente interesante.

Es difícil ponerlo en duda hoy cuando obtuvo un 20%, entendiendo que fue vetado de la encuesta y perjudicado. No es lo mismo cuando se enfrenta a la gente en el momento de la decisión, votar por una persona competitiva a una que permanentemente se está diciendo que va a perder el voto. Perfectamente puede perder entre un 5 y 10% de participación, que son los indecisos. A Franco le faltaron cuatro puntos para pasar a segunda vuelta.

-Entonces hay Franco Parisi y PDG para rato.

Absolutamente, estamos trabajando para ello. Jugamos un rol importante. Lo digo desde la humildad, no desde la soberbia. Hay un segmento de la población que no ha sido representada por los conglomerados tradicionales. El Partido de la Gente ha logrado aglomerar a personas que se sienten desafectadas. Atraemos a la política y a conversaciones que hacen que el país vaya evolucionando.

Hay espacio para un nuevo eje político que esté fuera de la izquierda y la derecha, que funcione con otro tipo de cerebro más pragmático.

Por qué el PDG conectó con la clase media

-Se ha hablado mucho que el Partido de la Gente ha logrado conectar con los anhelos y necesidades de las clases populares, de las clases medias. ¿Cuál cree usted que son las virtudes que hacen que el PDG sea tan llamativo para esos sectores y que el progresismo no logró?

Lo digo con mucha prudencia y humildad. Creo que el PDG tiene calle y tiene emprendimiento. Antes bastaba cuando uno decía a una persona que veía desconectada o hizo una política pública que no funcionó: "le falta calle". Con la calle era suficiente porque defendía los problemas.

Hoy no basta la calle, también se necesita emprender, pagar un sueldo, saber cuánto cuesta llevar un negocio, porque hay mucha gente que no trabaja de manera formal y sale a emprender y pone un cafecito o un emprendimiento.

Ellos dicen que necesitan las condiciones, el ecosistema del emprendedor, que el Estado funcione, que el municipio, que los distintos organismos armen un ecosistema que brinde apoyo y soporte para poder avanzar. Eso hoy no está.

Todo el discurso del Partido de la Gente se articula en las necesidades de las personas. Que lleguen a fin de mes: la PGU, robustecerla, eliminar el IVA de los medicamentos, reducir el IVA de la canasta básica, un IVA diferenciado como existe en varias partes del mundo. Pero para eso necesitas tener un Estado más ordenado, un Estado más eficiente.

Las personas que nos escuchaban decían esto tiene sentido. Conectas con la persona cuando empiezas a hablarle lo que a ella le interesa. Creo que nosotros conectamos hoy como lo hicieron en algún momento otros conglomerados políticos. El resto perdieron la calle, perdieron la conexión popular, que es lo que hoy tiene el partido de la gente.

Responsabilidades de la derrota del progresismo

-¿Cómo ve este tema de las responsabilidades a raíz de los resultados en la segunda vuelta? ¿Cómo proyecta los siguientes cuatro años?

Esto siempre es multifactor. Se tiene que entender en clave del largo plazo, mediano plazo y corto plazo.

El largo plazo tiene que ver con los ciclos políticos. Venimos en una decadencia de un sector político, sobre todo en el estilo de lenguaje que decidieron adoptar, que se desconectó mucho de la persona. Estábamos hablando de qué le importa a la persona que llegó a Chile: tener seguridad para poder compartir con las familias. Los temas que estaban sobre la mesa en los últimos seis años no estaban en esa línea.

Mientras tanto se está deteriorando la seguridad en Chile y también las condiciones económicas. Hay un ciclo que se viene terminando con un sector político y le están dando la confianza a una persona con votos prestados, que sacó un 24% y se encumbró con 60% con gente que no votó en primera vuelta por él.

Espero que ellos estén a la altura, baja soberbia, alta prudencia, concentrados en lo que a Chile le importa: seguridad y crecimiento económico. Van a tener nuestra colaboración, independiente de los diputados que tengan. Van a necesitar a los otros sectores políticos para que las decisiones que tomen tengan validez democrática. Un país no se gobierna solo con un sector, nos necesitan a todos. En Chile nadie sobra.

Si ellos entienden eso, creo que podríamos tener cuatro años que podrían ser favorables para las personas. Solo depende de la conducción del gobierno y de cómo se comporte la oposición. Habrán aprendido que no es tan fácil gobernar con guitarra.

También hay que ser sincero: en Chile se demostró que hay un alto rechazo o aversión al concepto del comunismo y también golpea lo que ha significado (Nicolás) Maduro y todo lo que han sufrido los venezolanos que vienen a contar acá. Creo que se conjugan varios factores.

Por último, creo que (Gabriel) Boric no hizo bien en tener adversario o enemigo político en la última parte de la campaña porque terminó invisibilizando a la candidata (Jeannette) Jara. Creo que ellos tienen mucho que conversar.

Amarres del gobierno saliente

-¿Qué opina de los amarres? Esta figura que está intentando el Poder Ejecutivo para dejar algunos funcionarios públicos en sus labores para el próximo periodo.

Eso no es positivo. No estamos hablando de la precarización. Estamos hablando de que estamos considerando a los contratas, que como espíritu tiene el hecho de contar por un cierto periodo con esa persona y después tener la legítima posibilidad de poder gestionar el recurso humano.

El Estado es finalmente una gran empresa, que no se malentienda que lo estamos vinculando con el mundo privado. Tiene que gestionar distintos recursos. No hay nada peor que no pueda gestionar el recurso humano, porque eso significa que ciertas estructuras se terminan volviendo muy pesadas y el que termina perdiendo es el chileno a pie, porque los recursos se concentran allí y no en las prestaciones finales.

Las personas que lleguen a la nueva administración deberían tener la posibilidad de poder gestionar el recurso humano entendiendo que la gente está esperando un Estado más eficiente, que funcione mejor. No lo vemos de buena manera.

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