El gobierno lanzó este viernes 25 de abril un plan que integra conocimiento científico y saberes ancestrales con el objetivo de proteger el ecosistema marino de Rapa Nui, uno de los más afectados del planeta por la contaminación de plásticos.
Grave amenaza al ecosistema marino de Rapa Nui por contaminación de plásticos activa plan 2.0
Aguas albergan gran valor cultural, natural y económico
Con una superficie de 870.000 kilómetros cuadrados que abarcan la zona de uso ancestral exclusiva para el pueblo rapanui y el área oceánica remota del Parque Nacional Motu Motiro Hiva, las aguas protegidas de Rapa Nui albergan un gran valor natural, económico y cultural.
Entre las especies que le confieren su alto endemismo se encuentran el atún de aleta amarilla, el pez kana-kana, tortugas marinas, tiburones, cetáceos y corales de aguas profundas, variedades que representan un pilar espiritual y de subsistencia para la comunidad isleña, pero que actualmente se ven amenazadas.
Uno de los principales desafíos que enfrenta el entorno marino de Rapa Nui es la contaminación, ya que cada año llegan a sus costas 4,4 millones de objetos de basura, según un estudio de la Universidad Católica del Norte, generados por países ribereños de América y Asia.
Ante esta situación, el Plan de Manejo Integrado plantea medidas como la regulación del turismo y el establecimiento de límites de carga de las embarcaciones o la regulación de la pesca, además de monitoreos de la biodiversidad, la protección de especies emblemáticas y amenazadas, y el control y erradicación de especies invasoras.
Aprobación llegó tras siente años de trabajo
Por otro lado, desarrollará actividades de educación ambiental y transmisión cultural, fomentará la investigación, tanto científica como ancestral, rescatará y aplicará prácticas culturales tradicionales más respetuosas con el ecosistema marino e impulsará la fiscalización comunitaria.
Este programa se aprueba tras siete años de trabajo conjunto entre más de 20 instituciones, universidades y organizaciones locales y estatales que empezaron en 2018 con un primer diagnóstico y recopilación de información biocultural, siguieron con un trabajo técnico y consultas al pueblo de Rapa Nui, y culminaron este viernes con su oficialización.
“Ahora, el gran desafío es que este plan sea implementado, para hacer cada vez más efectiva la necesaria protección de estas áreas marinas protegidas”, concluyó el subsecretario del Medio Ambiente.