La famosa 'piedra de los 12 ángulos', que forma parte de un gran muro construido hace 500 años por los incas, fue dañada durante la madrugada del martes en la ciudad de Cuzco por una persona aún no identificada, que la golpeó hasta en siete puntos diferentes, informaron fuentes oficiales.
- El desconcierto >
- Actualidad >
- Mundo >
La piedra más famosa de los Incas por sus 12 ángulos es dañada por desconocido en el Cuzco: Fue grabado
Las imágenes de una cámara de seguridad ubicada en la zona, que fueron difundidas por el Canal N, muestran cuando una persona que portaba una mochila aparece repentinamente y golpea la histórica piedra repetidas veces con un objeto que lleva en una mano antes de abandonar el lugar.
El funcionario remarcó que la piedra pulida, de grandes dimensiones y colocada en medio de un gran muro sin ningún tipo de argamasa o cemento, es "emblemática" para los cuzqueños, por lo que las autoridades tomarán "las acciones respectivas con los organismos especializados" para su restauración.
El representante de Cultura explicó que el muro inca que integra a la piedra de los 12 ángulos forma parte de las bases de la casa arzobispal del Cuzco e integra el patrimonio histórico inmueble de la antigua capital del imperio de los Incas.
La piedra se encuentra en la calle Hatun Rumiyoq (piedra grande, en quechua), a unos 500 metros de la Plaza de Armas de la ciudad del Cuzco.
Te Puede Interesar
Cuba impulsa paneles solares ante apagones y falta de combustible mientras crece mercado paralelo energético
Por Horacio Gutiérrez Areyte
Denuncian a francotirador israelí de vacaciones en Chile por crímenes en Gaza y asedio a hospital Al-Shifa
Por Horacio Gutiérrez Areyte
Diputados del PDG y Republicanos ofician por cartel en escuela de Recoleta y acusan adoctrinamiento escolar
Por Horacio Gutiérrez Areyte
¿Eliminará José Antonio Kast la renta presunta para compensar la rebaja del impuesto corporativo?
Por Marysol Díaz Serón
Sistema piloto de alerta temprana de la UTFSM espera prevenir incendios en Viña del Mar y Quilpué
Por Pablo Oyarzún