El sindicato IG Metall y el comité de empresa de Volkswagen han propuesto un plan de reducción de los costes laborales a través de la renuncia de salarios, que permitiría ahorrar 1.500 millones de euros a la compañía, con el objetivo de evitar el cierre de fábricas en Alemania, según han informado este miércoles en un comunicado.
En este contexto, los empleados han propuesto a Volkswagen un plan para ahorrar unos 1.500 millones mediante cambios en los costes de personal a través de dos medidas fundamentales.
En primer lugar, piden que la subida salarial acordada para la industria metalúrgica y eléctrica alemana no se pague, sino que se transfiera a un fondo solidario que permita a la empresa reducir o flexibilizar las jornadas en caso necesario sin tocar el número de trabajadores.