América Latina y el Caribe fue la única región del mundo que redujo sus niveles de inseguridad alimentaria moderada o grave entre 2022 y 2023, al pasar del 31,4% al 28,2% de la población afectada, lo que aún equivale a 187,6 millones de personas, según las Naciones Unidas.
No obstante, al profundizar en los datos se observan importantes diferencias subregionales.
"Tenemos una Suramérica que ha mejorado sustancialmente, una Centroamérica que se ha estabilizado y un Caribe que todavía no está bien", explicó a EFE Máximo Torero, economista jefe de la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
De hecho, la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave en el Caribe (58,8%) fue el año pasado más del doble que la de Centroamérica (28,2%) y Suramérica (25,1%).
Cambio climático
El Caribe se está viendo "muy afectado" por el cambio climático y solo ahora empieza a recuperarse del golpe que supuso para el turismo, el principal motor económico para muchos países de la zona, la pandemia de covid-19, de acuerdo con Torero.
En Suramérica, el economista jefe de la FAO atribuye esa mejora sustancial a la existencia de programas sociales "sólidos".
"Si uno va a Perú, Chile, Colombia, Brasil... Todos estos países tienen institucionalizados sistemas de protección social que en África lo encuentras en muy pocos países y en Asia, en algunos", comparó.
Por su parte, Rossana Polastri, directora regional del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) para América Latina y el Caribe, reconoce progresos en la lucha contra el hambre, pero advierte que todavía no se han alcanzado los niveles prepandemia.
"Hay una tendencia de mejora (en Latinoamérica y el Caribe), probablemente por las políticas públicas", pero "no debemos quedarnos ahí, hay que continuar", expresó a EFE.
El lanzamiento del informe se produce el mismo día en que Brasil, que ostenta la presidencia temporal del G20, presentará una Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza a la que ha invitado a todos los países para luchar de forma conjunta contra la creciente desigualdad. EFE