Aclamado por sus pares gracias a John Wick 4, la icónica saga protagonizada por el actor Keanu Reeves, la carrera actoral del chileno Marko Zaror comenzó con Juan Camaney en Acapulco (1998), y continuó con una larga data de éxitos que lo catapultaron a la industria hollywoodense.
Con Kiltro(2006), Mirageman(2007), Undisputed III: Redemption(2010), Redentor (2014) y Perro Salvaje (2017) en el cuerpo, el chileno de 44 años estaba más que preparado para interpretar al nuevo villano en la cinta protagonizada por Reeves, a quien calificó de un actor sumamente "profesional" y "un superhéroe de la vida real".
"Cuando trabajé con él y lo vi, como actúa en el set, los principios, la humildad y la sencillez que tiene... es algo extraño, (uno) no se lo espera de un personaje que tiene la trayectoria y experiencia que él tiene", comentó en entrevista con El Desconcierto por la cuarta película de la exitosa saga de acción.
Y es que el propio actor chileno cuenta que todo comenzó a sus seis años, cuando vio Operación Dragón de Bruce Lee en pantalla. "Quiero hacer eso", decidió a su corta edad "(aunque) obviamente nunca pensé que iba a hacer cine de artes marciales".
Pero así las cosas, su sueño lo llevó a México, donde tomó cursos de actuación en Televisa, y luego a Estados Unidos, donde incursionó como doble de acción e interpretó al doble de acción de "la Roca" —Dwayne Johnson— en El Tesoro del Amazonas. "Y traté de llevar ese conocimiento a Latinoamérica, donde nunca se había hecho cine de acción", reveló el actor que dará vida a Chidi, el personaje que deberá oponerse a Keanu Reeves en John Wick 4.
La película, que ya se encuentra disponible en todas las salas de cine del país, pretende sorprender a grandes y chicos con escenas que catapultaron el cine de acción a "otro nivel", y que podrá relevar las actuaciones y el arte del chileno, Marko Zaror.
—¿Cuáles son las principales similitudes y diferencias del trabajo cinematográfico en Chile y en Estados Unidos?
El lenguaje en el set siempre va a ser el mismo, las diferencias claramente son la cantidad de equipos y personas encargadas de diferentes áreas, las cámaras y los juguetes que se usan para hacer la película siempre son distintos, pero el lenguaje es el mismo. Entonces, hacer una película en Chile siempre te va a ayudar y preparar para algún día hacer una película en Estados Unidos o donde sea.
—¿Crees que actores como tú o Pedro Pascal están abriendo una puerta para el trabajo actoral chileno?
Siempre. A medida que la industria crezca acá en Chile, eso también va a darle oportunidades a todos, no solamente actores, directores y que todos puedan de alguna forma profesionalizar lo que hacen. Entonces mientras más producciones haya, mientras más gente esté de alguna forma yendo a otros países a trabajar, se abre una oportunidad para muchas personas.
—¿Piensas que hoy el cine chileno está en una mejor posición para ser valorado internacionalmente?
Siento que ha habido claramente una evolución y cada vez se hace más películas, más producciones, y ahora se está filmando mucho para plataformas en Chile y eso le da la oportunidad a técnicos de diferentes áreas que se desarrollen, que se profesionalicen, que tengan más experiencia, porque al final creo mucho en el trabajo y que el trabajo te da esa experiencia, que es ensuciarte las manos y equivocarte y probar cosas que te desafíen. Mientras más oportunidades hayan, va a ser mejor para todos.
—Antes de despedirnos, ¿podrías contarnos algún detalle entretenido del detrás de cámaras?
Una anécdota que te puedo contar... de por qué para mí John Wick es lo que es hoy en día, lo que viene a poner el límite y la vara del cine de acción y artes marciales (...) creo que es por Chad, el director, que entiende la adrenalina y los movimientos y que hace que la gente cuando vea John Wick pueda sentir las escenas de acción, y a mí me pasó lo mismo.
Estábamos haciendo una escena de acción, estaban todos preparados porque era bien complicado, y estaban todos nerviosos porque siempre estas escenas son arriesgadas, de alto riesgo. Entonces pasa la escena, que da increíble, corte, todos aplauden y todos dijimos "quedó perfecta, no hay que repetir, no hay que hacer nada", y Chad se pone a pensar, a mirar y dice "otra más, necesito hacer unos ajustes".
Va, le dice una cosa al de la cámara, al equipo, y yo dentro de mi cerebro era como "¿cómo va a superar esto que hicimos?", y cuando pasó la "cuestión" con sus ajustes me explotó el cerebro y él me miró y me dijo "¡esto es John Wick!".