Hemos querido mostrar, en Diego y su familia, cómo es el Chile real hoy: un país precario para la mayoría, en el cual la gente se ha convencido de que para ser escuchada debe salir a manifestarse con fuerza en las calles, esas mismas calles donde se busca desesperadamente el sustento cotidiano pese al riesgo de la represión y el evidente peligro sanitario porque no hay alternativa para obtener los recursos que porfiadamente siguen faltando. Un país a la deriva.
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