Un estudio llevado a cabo por la Universidad del Noroeste en Estados Unidos, ha puesto de manifiesto que el COVID-19, la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus, supone una "amenaza global" para todo el sistema nervioso.
Alrededor de la mitad de los pacientes hospitalizados tienen manifestaciones neurológicas por causa del COVID-19, que incluyen dolor de cabeza, mareos, disminución del estado de alerta, dificultad para concentrarse, trastornos del olfato y el gusto, convulsiones, derrames cerebrales, debilidad y dolor muscular.
"Es importante que el público en general y los médicos estén conscientes de esto, porque una infección por el nuevo coronavirus puede ,manifestarse con síntomas neurológicos inicialmente, antes de que se presente fiebre, tos o problemas respiratorios", han dicho los investigadores, cuyo trabajo fue publicado en la revista "Annals of Neurology".
La revisión describe las diferentes afecciones neurológicas que pueden ocurrir en pacientes contagiados con el patógeno y cómo diagnosticarlas, así como los posibles mecanismos del virus. En concreto, la enfermedad puede afectar a todo el sistema nervioso, incluido el cerebro, la médula espinal y los nervios, así como los músculos.
Asimismo, y debido a que esta enfermedad puede atacar múltiples órganos (pulmón, riñón, corazón), el cerebro también puede sufrir falta de oxigenación o trastornos de coagulación, que pueden conducir a accidentes cerebrovasculares isquémicos o hemorrágicos. Además, el virus puede causar infección directa del cerebro y las meninges, y la reacción del sistema inmune a la invasión de este agente puede causar inflamación, dañando este órgano y los nervios.