jueves 20 de agosto de 2026

Salmones en Chile: Historias de una industria polémica y millonaria

Según todos los pronósticos, la acuicultura se perfila como una de las principales soluciones alimentarias en el mundo para el 2050. A pesar de ello, la salmonicultura continúa siendo fuertemente criticada en Chile. Una acumulación de desastres ambientales y sanitarios han puesto en duda la imagen de la industria salmonera en Chile.

5 de abril de 2019 - 00:00

*Esta información es republicada en el marco de una alianza con el medio internacional de noticias Mongabay Latam

La industria del salmón se ha convertido en un factor clave de la economía chilena. Clave pero también polémico. Hoy, Chile es el segundo productor mundial de salmones después de Noruega y el salmón es el segundo producto más exportado en ese país después del cobre. En 2018, 829 000 toneladas fueron enviadas, desde el país austral a más de 70 destinos entre los que destacan Estados Unidos, Japón y Brasil. Todo por un valor de US$ 5157 millones según información del Banco Central de Chile.

El primer episodio público salió a la luz en 2007 cuando la sobrepoblación de salmones en los criaderos provocó el brote del virus ISA. El hecho desencadenó la peor crisis sanitaria en la historia de la industria nacional y dejó sin empleo a más de 15 000 personas. En el año 2016, 9000 toneladas de salmones muertos fueron vertidos al mar de Chiloé intensificando la marea roja hasta niveles nunca antes vistos, lo que causó, a su vez, una mortandad de peces sin precedentes y una profunda crisis social y económica. En 2018, una fuga de casi 700 000 salmones, desde las jaulas de crianza, ocasionó un nuevo problema ambiental con consecuencias hasta ahora desconocidas pero que, según los pronósticos de científicos, podría poner en riesgo a las poblaciones de especies nativas.

Centro de cultivo de salmones. Foto: WWF Chile – Denisse Mardones.

Sumado a esos eventos, la industria salmonera ha sido criticada por el uso excesivo de antibióticos en los peces; por generar condiciones anaeróbicas en el agua, es decir, por consumir el oxígeno disponible impidiendo la existencia de la vida en el mar; y por extenderse sobre áreas prístinas consideradas importantes refugios para la biodiversidad marina en el mundo. Este último caso se relaciona con la actual instalación de salmoneras en la reserva de la biósfera Cabo de Hornos por parte de la empresa Nova Austral S.A.

Notas Relacionadas
Lo más leído
sara larrain advierte que chile no cumplira su meta de carbono-neutralidad al 2050 pese a avances en energia

Las más leídas

Últimas noticias