En entrevista realizada por la revista Caras al cientista político y director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC) Carlos Huneeus, se refiere a la coyuntura política chilena, y en particular del comportamiento de las élites y la calidad de la democracia. Lo que a su juicio ha pasado en Chile es que la democracia ha sido dañada por las acciones de personajes como Enrique Correa que han "legitimado a toda costa el discurso de que el poder empresarial es fundamental para el desarrollo del país, en desmedro de las instituciones elegidas por el pueblo".
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Carlos Huneeus: "Enrique Correa es el Karadima de la política chilena”
Una entrevista que explica la tesis de uno de sus últimos libros "la democracia semisoberana" y con la agudeza y solidez conceptual que lo caracteriza, cataloga al ex ministro de Aylwin y lobbista Enrique Correa como el " Karadima de la Política". Asimismo dice que el personaje "se mueve en el ámbito político para ganar poder, influencia y también plata, porque para ser político se necesita mucho dinero. Financió, por ejemplo, las memorias de Alberto Jerez; protege a través de su empresa a Rodrigo Peñailillo, a quien incluso ubicó en la Flacso. Y lo mismo hizo en su momento con Carlos Cruz cuando cayó en desgracia tras el Caso Mop Gate. Tiene una especie de organización paralela a los partidos y eso le da una enorme influencia".
El discurso de Correa sobre política y dinero en donde instala la idea de un "financiamiento irregular de la política"distinto a corrupción es para Huneeus la forma que tiene de responder a sus clientes.
Asimismo se refiere a la trayectoria pública de Correa y su estilo: "Correa tiene una biografía que no se condice con sus actos. Fue la mano derecha de Rodrigo Ambrosio (sociólogo y político chileno, presidente de la JDC), que consideraba derechista al gobierno de Frei Montalva y que más tarde formó el MAPU y apoyó la candidatura de Salvador Allende en 1970. Cuando se quebró el MAPU Correa no se fue a ningún partido. Luego, durante el primer gobierno de Aylwin, cedió en todo". En este sentido, Enrique Correa para Huneeus sería "un impostor que le ha hecho un daño gigantesco a la política y a la democracia, comparable al que Karadima le hizo a la Iglesia Católica. "Él es el Karadima de la política chilena. Cree que todo es comprable, transable, negociable".