El pasado martes el Ministro de Energía Máximo Pacheco entregó a la opinión pública su respaldo al Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM). Cuestión que no nos sorprende ni decepciona.
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El pasado martes el Ministro de Energía Máximo Pacheco entregó a la opinión pública su respaldo al Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM). Cuestión que no nos sorprende ni decepciona.
Tampoco asombra que su intervención esté marcada por el énfasis en la inversión y en el fomento de la competencia. La Agenda Energética es una política consagrada para el sector minero-energético y es, en esencia, una apuesta de estabilidad para el sector. Y mucho ojo, porque esa estabilidad quiere decir: más empresa e inversión extranjera a costa del protagonismo y poder de decisión de las comunidades.
Es natural también que se defienda con bombos y platillos la producción de electricidad del Proyecto Alto Maipo, puesto que ella irá a Minera “Los Pelambres”, del grupo Luksic. ¿Por qué es natural? porque la Nueva Mayoría -¿o debiéramos decir a estas alturas, “la Nueva Minería”?- es el proyecto con que el sector minero y financiero, nacional y transnacional, pretenden afianzar su posición hegemónica en el país.
Por cierto, esta defensa es en todo caso una apología encubierta a la desigualdad estructural –el gran problema que, ¡paradojalmente!, la Concertación, al mismo tiempo que lo combatía, lo ocasionaba-, puesto que el patrocinar políticamente la acumulación y la riqueza de las principales fortunas del país, en el contexto de desigual distribución del ingreso y con una Reforma Tributaria que no tocará al sector minero, es necesariamente declarar cuáles son las reales intenciones.
En todo caso, la problemática tal como la plantea el Ministro y que, seamos justos, desde algunos sectores del “activismo medioambiental” también, es decir, si instalamos o no una termoelétrica o hidroeléctrica puntual, una más o una menos, empantana la posibilidad de discutir aspectos que son de carácter estratégico para la sociedad: ¿dónde ubicaremos la centralidad del desarrollo futuro? ¿Será en las necesidades y en un sistema en el que el desarrollo no implique destrucción de las condiciones de vida y el futuro de las generaciones? ¿O seguiremos hipotecando la sociedad y la naturaleza a merced de la ganancia de unos pocos, como cree el Ministro?
Tal parece que en un marco de intervenciones esperables desde la Nueva Mayoría (ellos\as vienen a defender su proyecto ¿acaso no escucharon al ex Presidente Lagos en ICARE?), se requiere el posicionamiento cada vez más activo y programático desde el movimiento/social popular.
Frente al diseño que se promueve desde el Gobierno, necesitamos ahora avanzar en el desarrollo de alternativas plausibles y concretas que convoquen a la sociedad a movilizarse y pensar en conjunto nuestro futuro.
Con todo, diremos cada vez más fuerte a la Nueva Mayoría: ALTO MAIPO NO VA, pues sabemos que será destructivo y sólo para satisfacer la ambición de las grandes fortunas que profitan de nuestra gente y sus recursos naturales. Sr. Ministro, la desigualdad se combate en serio y no es compatible tampoco con la expoliación de la naturaleza.
Puente Alto, Santiago, septiembre del 2014.
Asamblea por el Agua y la Soberanía