miércoles 07 de octubre de 2026
Academia

Premio Nobel de Química para Kagan y Soai por las reacciones que conducen a la homoquiralidad

La química de la vida es lo que los científicos ganadores del Premio Nobel denominan "homoquiral", término derivado de las palabras griegas "mismo" y "mano"

7 de octubre de 2026 - 09:33

El Premio Nobel de Química 2026 es para el francés Henri B. Kagan y el japonés Kenso Soai "por el descubrimiento de los efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica", que permite a los científicos impulsar reacciones que conducen a la homoquiralidad, anunció este miércoles la Real Academia de las Ciencias Sueca.

Los descubrimientos de ambos científicos, con los que los químicos han obtenido nuevas herramientas fundamentales para su trabajo diario, han contribuido a resolver uno de los mayores misterios de la química: cómo se puede crear la homoquiralidad, como la que se encuentra en todos los seres vivos, es decir, han logrado que la química opte por una imagen especular.

Algunas moléculas, como los aminoácidos, existen en dos variantes que son imágenes especulares entre sí, no obstante, los organismos vivos solo contienen una de estas imágenes especulares, señaló la Real Academia en su fallo.

Durante mucho tiempo, el origen de este tipo de asimetría química, es decir, el cómo podía surgir la homoquiralidad, fue un misterio para los químicos, y Kagan y Soai descubrieron la solución a este enigma.

Cuando los científicos comenzaron a experimentar con reacciones capaces de formar dos moléculas especulares, siempre obtenían proporciones iguales de ambas en sus tubos de ensayo. No obstante, los químicos se esforzaban por producir solo una de estas imágenes especulares, ya que en el desarrollo de moléculas que interactuarán con seres vivos, como en el caso de los fármacos. solo una de las imágenes especulares tendrá el efecto deseado.

¿Qué es la homoquiralidad?

Algunas moléculas, como los aminoácidos, existen en dos variantes que son imágenes especulares la una de la otra, al igual que las manos. Sin embargo, solo una de ellas se encuentra en las proteínas de nuestras células; la otra rara vez aparece en la vida.

Lo mismo ocurre con las moléculas de azúcar que forman parte de nuestro ADN: existen dos imágenes especulares distintas de estas moléculas, pero la vida solo utiliza una.

Es decir, cada una de esas moléculas tiene en la naturaleza dos formas tridimensionales y una es la imagen especular de la otra, como el reflejo en un espejo, donde la derecha es la izquierda y viceversa.

De esas dos conformaciones, los organismos vivos eligen solo una. Los aminoácidos tienen la forma llamada L y los azúcares D.

Las formas especulares de esas moléculas (los aminoácidos D y los azúcares L) existen, pero la vida no las usa. Es como si los aminoácidos dijeran: voy a hacerlo todo con la mano izquierda, y los azúcares: voy a hacerlo todo con la derecha.

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