La defensa de la cultura como motor de desarrollo marcó la inauguración de la 33ª edición del Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICValdivia), realizada este lunes 12 de octubre en el Teatro Regional Cervantes ante más de 700 personas. La ceremonia, conducida por la actriz Mariana Loyola, se desarrolló en medio de la discusión del Presupuesto 2027, que contempla un ajuste de 10,1% para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
“La cultura no es un gasto, es un motor que devuelve multiplicado todo lo que recibe”, sostuvo Loyola. En esa línea, durante la jornada se recordó que las industrias creativas alcanzaron en 2025 un récord de exportaciones por US$106 millones. Esas ventas fueron lideradas por los servicios audiovisuales, con US$42 millones, un 13,1% más que el año anterior. Además, la última medición oficial sitúa el aporte de la economía creativa en el 2,2% del PIB.
Pifias al seremi de las Culturas
Sin embargo, el momento más tenso llegó con el discurso del seremi de las Culturas de Los Ríos, Hugo Ortiz de Filippi, exsenador de Renovación Nacional de 88 años. La autoridad regional asistió en representación del Gobierno ante la ausencia del ministro Francisco Undurraga.
Su intervención fue interrumpida por pifias y consignas contra los recortes. Frente a esto, el director del festival, Raúl Camargo, subió al escenario para pedir al público que permitiera escuchar a la autoridad. Tras retomar la palabra, Ortiz de Filippi afirmó que el festival “posiciona a Chile y a Latinoamérica a través del arte cinematográfico”. También dijo que su misión es “convertirse en una ventana al mundo para mostrar la identidad y el potencial creativo del sur de Chile”.
La primera línea de recortes
Por su parte, el gobernador regional Luis Cuvertino destacó el rol del festival en el desarrollo cultural de la región: “Queremos una región capaz de crear, conservar su memoria y dialogar con el mundo desde su propia identidad”. No obstante, cuestionó con dureza la rebaja: “Nos duele y defrauda que se rebajen recursos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Lo que se quita a la cultura significa no creer en su gran poder transformador en el alma de nuestro pueblo”. Luego extendió la crítica a los recortes anunciados para los gobiernos regionales: “Es no creer en la regionalización”.
Asimismo, Cuvertino criticó al Gobierno por no haber realizado un homenaje a Patricio Guzmán, director de La batalla de Chile y Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2023. Guzmán murió el 15 de septiembre en París a los 85 años. El día de su fallecimiento, Undurraga lamentó su partida a través de redes sociales, sin una declaración institucional del ministerio que preside.
En tanto, la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann, apuntó a la forma en que se evalúa el sector: “La cultura no se mide en un Excel que analizan ingenieros”. También reivindicó la producción local: “Cuando pensamos en regionalismo, no queremos que nos muestren lo que hace el ecosistema cultural de Santiago; queremos ser capaces de mostrar lo que hacemos acá”. En ese marco, destacó la postulación de la ciudad a la Red de Ciudades Creativas de la Unesco en la categoría de cine.
Pudú a la Trayectoria
En el plano cinematográfico, Camargo entregó el Pudú a la Trayectoria a la cineasta Rose Lowder, nacida en Lima en 1941 y radicada en Aviñón, por casi cinco décadas de trabajo en el cine experimental ligado a la observación de la naturaleza. Este año, además, el trofeo tiene una nueva versión, elaborada a mano por la orfebre Andrea Silva.
El director también destacó que cerca de la mitad del público proviene de la Región de Los Ríos. Además, defendió el festival como espacio de encuentro: “Esa reunión en la pantalla grande es lo que nos permite dialogar, debatir, reflexionar y defender ideas, defender posturas. Lo importante no es que todos pensemos igual”.
Homenaje a Pepe Araya
Finalmente, la ceremonia incluyó un reconocimiento póstumo a José “Pepe” Araya Cornejo, dirigente ambiental y cultural fallecido en abril, quien es considerado uno de los precursores del movimiento socioambiental en Chile. Además fue uno de los forjadores de Acción por los Cisnes, la agrupación ciudadana que surgió tras la crisis ecológica del río Cruces en 2004, que provocó la muerte de cisnes de cuello negro.
Posteriormente, presidió el Consejo Consultivo del Santuario de la Naturaleza del río Cruces. También impulsó la Norma Secundaria de Calidad Ambiental de la cuenca del río Valdivia y defendió los humedales urbanos desde la Comunidad Humedal. La distinción, que también reconoció su vínculo con el FICValdivia, fue entregada por María Loreto Vega, presidenta del directorio del Centro Cultural de Promoción Cinematográfica de Valdivia (CPCV), y Fernando Lataste, secretario ejecutivo de la entidad.