Una preocupante radiografía a la salud pública en Chile revelaron las cifras del Ministerio de Salud (Minsal) del año 2025. El reporte registró los índices más altos de la última década en dos infecciones de transmisión sexual (ITS): la sífilis anotó 11.155 contagios (55,2 por cada 100 mil habitantes) y la gonorrea sumó 2.682 diagnósticos (13,3 por cada 100 mil personas).
Disparo de contagios en mayores de 60 años
Aunque el grupo de entre 20 y 39 años concentra el mayor volumen de personas infectadas, el marcado repunte en la tercera edad encendió las alarmas médicas.
Entre 2021 y 2025, la tasa de sífilis en mujeres mayores de 60 años se duplicó (de 14,4 a 28,8 por cada 100 mil habitantes) y en hombres aumentó de 419 a 909 casos. En tanto, la gonorrea masculina en este mismo tramo etario casi se triplicó, pasando de 3,9 a 11,6 casos por cada 100 mil habitantes.
El inmunólogo y director del Centro de VIH del Hospital Clínico Universidad de Chile, doctor Alejandro Afani, explica que este aumento responde al cambio en la vida sexual de la población mayor gracias a tratamientos para la disfunción eréctil.
“Existe una sexualidad más activa en la gente sobre 50 años (...) esto ha permitido que las personas puedan mantener una vida sexual activa a edades más avanzadas”, afirma.
Percepción de riesgo, condón y brecha de género
Respecto al aumento de las Infecciones de transmisión sexual en la población en general, el especialista explica que podría darse debido a una baja percepción de riesgo frente al VIH debido a la eficacia de las terapias actuales y al uso de la Profilaxis Preexposición (PrEP), la cual previene el VIH pero no protege contra otras ITS.
“Con la incorporación progresiva del uso de la PrEP muchas personas han optado por utilizarla como una alternativa al preservativo (...). Sin embargo, la sífilis, gonorrea, clamidia y otras ITS continúan circulando y pueden generar complicaciones”, detalló el especialista.
Un sondeo del Centro de VIH a 7 mil personas arrojó que menos del 25% utiliza condón con frecuencia, empleándolo más para evitar embarazos.
A esto se suma una brecha en las mujeres, cuyos contagios por sífilis subieron un 16% en el último año. “El condón femenino está muy subutilizado y existe muy poca difusión. Muchas mujeres no están habituadas a su uso, lo que aumenta su vulnerabilidad”, señala Afani.
Datos de la encuesta ENSSEX (publicados por BMC Public Health en 2026) confirman que solo el 14,5% de las mujeres sexualmente activas usa siempre preservativo, frente al 20% de los varones.
Desinformación y retos en prevención
Ante este panorama, la medicina evalúa alternativas como la DoxyPEP (doxiciclina posterior a la exposición sexual) para frenar infecciones bacterianas, aunque requiere estricta supervisión médica. Para el especialista, el problema de fondo sigue siendo formativo.
“Un tema que tal vez está en el origen de muchos de estos problemas es la falta de una educación sexual adecuada a todo nivel”, enfatiza Afani, quien también advierte sobre la desinformación en los equipos sanitarios: “Si existe desinformación entre parte del personal de salud, ¿qué podemos esperar para el resto de la población?”.
Finalmente, el académico recalca la urgencia de educar a la población y capacitar a la atención primaria: “Al no contar con una educación sexual adecuada, muchas veces no tenemos los conocimientos para comprender por qué existe una falta de autocuidado (...). Eventualmente, también será necesario capacitar a los profesionales de la Atención Primaria en estas materias”.