“Lo que vivimos en Ovalle fue un deterioro progresivo del transporte público mayor hasta llegar, en la práctica, a una ciudad casi sin micros urbanas”, relata Vega.
En la práctica había 22 buses habilitados para prestar servicio, pero muchos ya no circulaban. “Algunas máquinas estaban en malas condiciones y otras habían sido destinadas a actividades distintas”, explica. “En los papeles podía existir una oferta, pero para la ciudadanía esa oferta prácticamente había desaparecido”.
Las líneas que sobrevivieron eran sobre todo rurales. Es por esto que Vega advierte que no es posible fijar una fecha exacta para el fin del servicio urbano, porque “hubo distintos servicios y situaciones regulatorias durante esos años”. Lo indiscutible, sostiene, es que esos buses “terminaron siendo, para muchas personas, la única referencia de transporte en bus, mientras Ovalle perdió una red urbana regular y suficiente”.
2.468 firmas
Esa realidad, “que los vecinos ya conocían de sobra” en palabras de Vega, fue la que impulsó la campaña de 2022. En dos meses reunieron 2.468 firmas.
La demanda llegó a un ministerio que por esos meses había decidido mirar hacia las regiones. Juan Carlos Muñoz había asumido como ministro de Transportes en marzo, y llevar mejor transporte fuera de Santiago fue un encargo directo del presidente Gabriel Boric.
En agosto de 2022, Vega entregó las firmas al entonces subsecretario de Transportes, Cristóbal Pineda, en un diálogo ciudadano sobre el transporte urbano mayor de la comuna. El Gobierno se comprometió a licitar un sistema con siete recorridos. El plazo que circulaba entonces era optimista y contemplaba buses en las calles durante el primer trimestre de 2024.
La larga espera
Ese plazo no se cumplió, porque antes había que resolver el financiamiento. “Para que la electromovilidad llegara a regiones se necesitaba voluntad política y se necesitaban recursos”, recuerda Muñoz en conversación con El Desconcierto.
La respuesta llegó a fines de 2023 con la Ley de Subsidio al Transporte Público, que mantuvo la lógica del subsidio espejo del Transantiago. El exministro lo resume así: “un peso en Santiago, un peso en regiones”. Ese mismo noviembre, Muñoz anunció el ingreso a Contraloría de las bases de licitación del sistema de Ovalle. La meta era recuperar una demanda perdida de unos 9.000 pasajeros diarios.
El contrato con Transportes Eléctricos Chile SpA (TEC) se firmó recién en mayo de 2025, con un nuevo plazo para el primer trimestre de 2026. En la ciudad, reconoce Muñoz, “había mucho escepticismo”. A su juicio, fue “súper clave el haber llevado la licitación a tiempo para poder adjudicar la empresa que se ganó la operación”, además de dejar encaminado el electroterminal, que Desarrollo País compró y cuya construcción encargó a Copec.
El 4 de marzo de este año, los 41 buses desembarcaron en el Puerto de San Antonio, a una semana del cambio de mando. A la nueva administración, dice Muñoz, le tocó asegurar que el operador partiera bien, terminar la obra y resolver la factibilidad energética. En mayo llegaron a Ovalle las primeras unidades para capacitar a los conductores. La fecha volvió a correrse hasta que el ministerio fijó la definitiva, el 3 de octubre. El sistema lo inauguró el actual biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange.
Del escepticismo, dice Muñoz, se pasó a la "emoción”.
No es solo el bus
La flota está compuesta por 41 buses estándar Red, cero emisiones, que se cargan en el nuevo electroterminal, una obra de 110.000 UF diseñada y licitada por Desarrollo País. Las máquinas cuentan con accesibilidad universal, aire acondicionado, wifi, cámaras de seguridad y cargadores USB. El sistema implicó una inversión del MTT de más de US$22 millones y proyecta unos dos millones de viajes al año.
Pero la novedad no está solo en las máquinas. Nada obligaba a pasar a las micros que Ovalle perdió. El nuevo sistema, en cambio, opera dentro de un perímetro de exclusión, una figura regulatoria que permite al MTT fiscalizar la frecuencia, la puntualidad y la regularidad de los buses.
En eso coinciden la concejala y el exministro. “No solo estamos hablando de buses nuevos: estamos hablando de una operación regulada y con obligaciones concretas de servicio”, subraya Vega. Muñoz lo plantea en términos parecidos: “No es solo el bus eléctrico. Es el bus eléctrico acompañado de una exigencia de parte de la autoridad de que la operación se dé en ciertas condiciones”. Entre ellas menciona horarios y frecuencias obligatorias, un porcentaje mínimo de mujeres conductoras y la obligación de detenerse solo en paradas autorizadas, señalizadas con un tótem.
Lo que cambia en los hogares
Para Vega, el efecto más inmediato se notará en el presupuesto familiar. “En Ovalle hay hogares donde varias personas deben trasladarse todos los días en colectivo: para ir a trabajar, estudiar, realizar trámites o atenderse en el hospital. Cuando uno multiplica esos viajes durante todo el mes, el transporte se transforma en un gasto muy significativo”, explica.
La concejala pone el acento en los recorridos al Hospital Provincial, “porque actualmente hay personas que para una atención médica tienen que combinar vehículos o asumir un costo que no siempre pueden pagar”. También destaca la accesibilidad: “Para una persona mayor, una persona con movilidad reducida o una madre que se desplaza con un niño, poder subir a un bus accesible no es un detalle: es autonomía”.
El senador Núñez, que acompañó la campaña desde aquel junio de 2022, saca la cuenta en pesos. “Para las familias de Ovalle, esto significa un alivio concreto: un adulto que hoy paga mil pesos en colectivo podrá viajar por 500 pesos. Y con las tarifas rebajadas para estudiantes y adultos mayores, el ahorro será todavía mayor”, asegura a El Desconcierto. “Esta fue una demanda de la comunidad que ayudamos a sacar adelante y que hoy se convierte en una mejora real para su vida cotidiana”, agregó.
Más allá del ahorro, Vega espera un cambio cultural. Quiere que la gente vuelva “a confiar en el bus como una alternativa cotidiana, económica y digna”.
El mismo bus que en Providencia
La concejala también ve en el sistema un quiebre con la lógica centralista. “Durante años, cuando hablábamos de buses de alto estándar, climatización, accesibilidad universal o pago electrónico, parecía que estábamos describiendo exclusivamente el sistema de Santiago”, recuerda. “Vivir en región no debería significar acostumbrarse a servicios de menor calidad”.
Con esa misma idea explica Muñoz el encargo que recibió en 2022. “Nos interesa mejorar en Santiago, sí, pero sobre todo nos interesa equiparar la cancha para que en las ciudades de regiones no llegue lo que Santiago da de baja, sino que llegue realmente el mismo estándar de Santiago”, dice. El bus que hoy recorre Ovalle, agrega, “no es muy distinto al que opera por Providencia. Es un poquito más pequeño, pero es el mismo estándar de bus, con las mismas especificaciones”.
Cuando Muñoz llegó al ministerio, ninguna región fuera de la Metropolitana tenía buses eléctricos. “Nosotros dejamos el 11 de marzo con 11 regiones”, dice. Para que esa cifra siga creciendo, plantea fortalecer el Fondo de Apoyo Regional (FAR), que los gobiernos regionales destinan exclusivamente al transporte público.
Lo que viene
El sistema parte con una marcha blanca, con los 41 buses en operación, y su funcionamiento definitivo está previsto para marzo de 2027. En esta etapa, la empresa evaluará qué servicios y horarios concentran más demanda para reforzar las frecuencias, además de revisar el sistema de pago y la adaptación de los usuarios.
Ese ajuste, sin embargo, podría quedarse corto. A días del estreno, el director ejecutivo de TEC Ovalle, Alejandro Lee, advirtió en entrevista con el Diario Financiero que “en un mediano o largo plazo la oferta no va a satisfacer la demanda”, y que cualquier aumento de flota deberá evaluarse con el MTT.
El desafío también está en la calle. Los pasajeros solo podrán subir y bajar en paraderos autorizados, y antes del estreno la Dirección de Tránsito municipal reforzó la demarcación y señalización en los sectores de mayor circulación. Para Muñoz, el paso siguiente debería ser “invertir en paraderos que sean un poquito mejores”, que protejan del sol a quienes esperan.
El cambio será gradual: el nuevo sistema reemplaza de a poco a la operación anterior, mientras las micros rurales que conectan el interior con Ovalle siguen funcionando por separado.
Por eso, cuatro años después de aquella recolección de firmas, la concejala no da el tema por cerrado. “Esto recién comienza”, advierte. “Será fundamental escuchar a los usuarios y hacer los ajustes que sean necesarios para que el sistema responda realmente a cómo se mueve Ovalle”.