El Palacio de La Moneda se enfrenta nuevamente al desafío de la coexistencia de dos visiones para administrar el Estado luego del término de la gestión de Gabriel Boric (FA), en donde la centro izquierda -encarnada en el Socialismo Democrático- entró a "moderar" la línea política que era impulsada en un inicio por el Frente Amplio y el Partido Comunista.
El gallito entre Quiroz y Alvarado por el liderazgo del gobierno de Kast tensionado por la Ley Miscelánea
Las negociaciones para contener el precio de la parafina y el retraso en la Ley de Reconstrucción han llevado a marcar las diferencias en la manera de gobernar de los ministros técnicos y políticos.
Estas diferencias en el otrora oficialismo eran de corte ideológico y político, puesto que los partidos agrupados en la socialdemocracia -es decir, el PS, el PPD, el PR y el PL- fueron duramente cuestionados en el estallido social por los mismos sectores más a la izquierda a propósito del liderazgo que ejercieron en el proceso de transición desde la dictadura militar.
Esto ineludiblemente generó una distancia entre ambas posturas que también se vio materializada en, por ejemplo, las votaciones legislativas de los parlamentarios de dichas colectividades cuando desde el FA y el PC se negaron a aprobar varias indicaciones dentro de lo que fue la agenda de seguridad impulsada por el ex Ejecutivo y que fue respaldada fuertemente por el PS y el PPD.
Ministros técnicos versus ministros políticos
Una historia similar vive hoy el mandato de José Antonio Kast, pues son varios los estilos de administración que cohabitan en el palacio presidencial de la mano de sus ministros del comité político y autoridades de carteras sectoriales. Sin ir más lejos, a los actuales oficialistas les ha costado armar una coalición que les permita gobernar en conjunto.
Por lo mismo han salido a flote las diversas formas de gobernar que tienen las tiendas de derecha toda vez que aquellos secretarios de Estado cercanos a la UDI o RN han apostado por una óptica mucho más abierta a negociar especialmente cuestiones parlamentarias, todo impulsado por los ministros del Interior, Claudio Alvarado (UDI), y de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot (RN).
Lo cierto es que Alvarado y García han protagonizado varias conversaciones con diputados y senadores para que estos se abran a legislar las iniciativas de uno de los hombres fuertes de Kast y el encargado de la billetera fiscal, Jorge Quiroz, incluida la congelación del precio de la parafina que se discutió después del alza del petróleo y la modificación del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles.
Retraso en la Ley Miscelánea
Lo anterior representó el primer test a la capacidad de Hacienda para maniobrar con otros sectores del espectro, algo que quizás no hubiese sido posible sin la ayuda de los así llamados "ministros políticos" que ordenaron las posiciones del oficialismo. Esto porque el estilo de Quiroz, con un cáliz mucho más empresarial y técnico, no estaba dispuesto a hacer concesiones al respecto.
Además, ambos impulsaron la idea de aplazar el ingreso del proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional que estaba pensado para el 1 de abril en virtud a las resistencias que podía generar el anuncio entre los congresistas y la ciudadanía y para lograr conseguir los respaldos legislativos necesarios para que este avance en ambas cámaras.
Y es que la también denominada "Ley Miscelánea", ampliamente cuestionada por la oposición que la tildó de "beneficios para los más ricos", tiene un espíritu que va en la línea de la disciplina fiscal en el marco de la presión inflacionaria y la estrechez presupuestaria pero también como una forma de de demostrar una señal de autoridad por parte de Quiroz como uno de los líderes indiscutibles de la gestión Kast.
¿Chile Vamos ya cumplió su ciclo?
Y aunque Chile Vamos -conformado por la ex Evópoli, RN y la UDI- todavía se mantiene íntegro, durante los últimos días han surgido los planteamientos en torno al eventual reordenamiento de los partidos de la derecha tradicional al alero del nuevo ciclo político que se abrió con la llegada de los conservadores a La Moneda.
De hecho, uno de los impulsores de esta discusión, el diputado gremialista Ricardo Neumann, aseguró que "Chile Vamos ya cumplió su ciclo político. Sin ir más lejos, uno de los tres partidos que integran Chile Vamos, ya no existe (Evópoli). Creo que más que andar haciendo declaraciones de sepulturero sobre coaliciones políticas, hay que constatar los hechos".
Distancias entre Chile Vamos y la ultraderecha
Otro elemento que se suma a este contexto es la poca cercanía de Republicanos y Libertarios con aquellas organizaciones ligadas al piñerismo, dado que en varias ocasiones en el pasado estos han criticado a la "derechita cobarde" por no plantar una defensa de sus ideales frente al avance del progresismo en el país.
Incluso el sector no pudo consolidar una candidatura única en las primarias de 2025, lo que provocó que hubiera al menos tres postulantes a la Presidencia de la República de derecha para las pasadas elecciones. Se trató de Evelyn Matthei por parte de Chile Vamos, Johannes Kaiser desde el Partido Nacional Libertario y el actual jefe del Ejecutivo como aspirante de Republicanos: José Antonio Kast.
Finalmente y cuando Kast pasó a segunda vuelta, todo el ala se unió para derrotar a la representante de la izquierda -a saber, Jeannette Jara (PC)- y por lo mismo hoy gobiernan en conjunto, pero las asperezas y diversas formas de ejercer la gobernabilidad se hacen notar a tan solo un mes del comienzo del nuevo mandato.