Procusto, el tamaño exacto de la intolerancia
El mal llamado “Bus de la Libertad”, al no aceptar la diversidad e identidad de seres humanos, es un ejemplo de cómo la intolerancia obliga a que niños y niñas sean torturados psicológicamente hasta que quepan en los padrones imaginados por creyentes que se llaman a sí mismos como "justos".
Por
Catalina Baeza