Un devastador terremoto de magnitud 7,8 sacudió la mañana de este lunes 8 de junio el sur de Filipinas, dejando una estela de destrucción, decenas de víctimas fatales y miles de afectados. El potente temblor, cuyo epicentro se ubicó frente a la isla de Mindanao, provocó el derrumbe de edificios, daños en viviendas, interrupciones de servicios básicos y una alerta de tsunami que obligó a evacuar sectores costeros.
Las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales y medios internacionales muestran escenas de pánico y destrucción. Cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que diversas estructuras colapsaron producto de la intensa sacudida, mientras que registros ciudadanos evidenciaron el derrumbe de edificios comerciales, viviendas y parte de establecimientos educacionales.
Terremoto en Filipinas: edificios colapsan y se derrumban
Entre los registros más impactantes difundidos durante las últimas horas destacan los videos que muestran el colapso de inmuebles en ciudades cercanas al epicentro. En algunas zonas, fachadas completas cedieron ante la fuerza del sismo, mientras que centros comerciales y restaurantes sufrieron graves daños estructurales.
También se viralizaron imágenes desde escuelas donde cientos de niños debieron evacuar de emergencia. Algunos registros muestran a estudiantes refugiándose en patios y espacios abiertos mientras profesores intentaban mantener la calma en medio del fuerte movimiento. El terremoto coincidió con el inicio de la jornada escolar en varias localidades afectadas.
Réplicas aumentan la preocupación de las autoridades
Tras el sismo principal, las agencias de monitoreo reportaron numerosas réplicas, varias de ellas superiores a magnitud 5,5, situación que mantiene en alerta a los equipos de emergencia y dificulta las labores de rescate. Las autoridades filipinas suspendieron clases en diversas zonas y desplegaron personal especializado para evaluar los daños y asistir a las comunidades afectadas.
De acuerdo con los reportes preliminares, miles de familias resultaron afectadas y numerosos inmuebles quedaron inhabitables debido a los daños provocados por el terremoto. Además, se registraron cortes de electricidad y problemas en las comunicaciones en varias provincias del sur del país.
Por el momento, autoridades filipinas mantienen el saldo de 9 fallecidos, 12 desaparecidos y más de 100 heridos, advirtiendo que estas cifras podrían subir.