Las filas de Lula, entre la frustración y la esperanza
Pese a la evidente frustración con la que su parcialidad recibió ayer los resultados de la primera vuelta, instancia en la que el exmandatario pretendía quedarse con la victoria, las urnas forzaron un "segundo turno" agendado para el 30 de octubre. "Tengo certeza absoluta de que la justicia divina hará que ganemos las elecciones para recuperar la dignidad del pueblo brasileño", dijo tras oficializarse el balotaje.