viernes 16 de octubre de 2026
Fauna marina

Patagonia argentina: marea roja y cambio climático bajo la lupa tras la muerte de 7 ballenas en Chubut en 7 días

La muerte de 7 ballenas francas australes en Chubut pone bajo la lupa el impacto del cambio climático y la marea roja en la Patagonia.

16 de octubre de 2026 - 08:40

Una preocupante anomalía oceánica mantiene en alerta a la comunidad científica en las costas de la Patagonia argentina luego de que durante los últimos siete días se confirmara el hallazgo de al menos 7 ballenas francas australes sin vida en las inmediaciones de Puerto Madryn, en el Golfo Nuevo y Península Valdés.

A diferencia de las pérdidas registradas al inicio de la temporada —donde el impacto afectó prioritariamente a recién nacidos—, el hallazgo reciente de ejemplares jóvenes y adultos ha forzado a reestructurar el enfoque de la investigación científica en curso.

El monitoreo y las tareas de necropsia están bajo la dirección del Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, liderado por la doctora Marcela Uhart, perteneciente a la Universidad de California, Davis (UC Davis), en colaboración con diversas entidades ambientales y el Gobierno de Chubut.

Factores ambientales y diferenciación por edades

El equipo técnico analiza de manera independiente el deceso de las crías y el de los ejemplares de mayor tamaño, debido a que las características químicas y corporales encontradas en las muestras sugieren eventos distintos.

El gestor medioambiental y experto en biodiversidad, Víctor Fratto, abordó este contraste al detallar las observaciones clínicas hechas sobre los ballenatos: “En los muestreos realizados a los ballenatos se detectó la presencia de la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, causante de la enfermedad conocida como erisipela”.

Sobre las repercusiones físicas de dicho microorganismo en los ballenatos, Fratto profundizó: “Esta infección puede manifestarse mediante lesiones cutáneas características, de forma cuadrangular o romboidal, o provocar cuadros de septicemia, falla multiorgánica y muerte del animal, incluso sin presentar lesiones externas evidentes”.

Los científicos descartan que el hallazgo aislado de la bacteria sea el único determinante, ya que este agente ha convivido previamente en el ecosistema marino sin desencadenar mortandades de esta magnitud. Por ello, las indagaciones rastrean alteraciones químicas y meteorológicas derivadas del cambio climático.

“Se trata también de una combinación de factores ambientales que pueden favorecer la aparición de brotes de enfermedades. Cambios en la temperatura del agua, precipitaciones abundantes y determinadas condiciones meteorológicas pueden influir en la dinámica de los microorganismos y en las condiciones de exposición de los animales”, enumeró Fratto.

Marea roja y sospecha de toxinas en adultos

Para la categoría de ballenas adultas y juveniles, la principal línea de investigación apunta a la intoxicación por microalgas nocivas en el Golfo Nuevo, dado que los cetáceos se preparan para su migración anual consumiendo alimento en estas zonas.

Al respecto de los estudios anatómicos preliminares en adultos, Fratto detalló: “En el caso de los ejemplares adultos, si bien todavía estamos a la espera de los resultados de laboratorio, los hallazgos preliminares muestran un patrón compatible a episodios de marea roja, provocados por biotoxinas naturales. Una de las características observadas es que se trata de animales en buen estado corporal, bien alimentados y con abundante contenido estomacal”.

Para comprobar la presencia de biotoxinas en el organismo de los misticetos, los equipos han derivado muestras biológicas a laboratorios especializados: “Se están trabajando dos líneas de análisis. Por un lado, se enviaron muestras de contenido estomacal a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, sede Trelew, para identificar los organismos presentes y determinar si entre ellos hay microalgas potencialmente productoras de biotoxinas, como determinados dinoflagelados y diatomeas”, señaló Fratto.

El especialista comparó el fenómeno con otros desastres biológicos vinculados al florecimiento de microalgas a nivel regional e internacional.

“En 2022 y 2024 se registraron episodios de mortalidad de ballenas en nuestros golfos asociados a biotoxinas naturales. Pero estos fenómenos no son exclusivos de nuestra región. Existen antecedentes en distintas partes del mundo, como el caso de las 337 ballenas sei encontradas muertas en las costas de Chile en 2015, un episodio cuya principal hipótesis científica fue la intoxicación por biotoxinas de origen algal”.

Cautela con las cifras

El experto ambiental enfatizó la necesidad de cautela al interpretar las estadísticas respecto de temporadas anteriores: “Es importante poner estas cifras en contexto: en temporadas anteriores se han registrado cantidades considerablemente mayores de ballenas muertas. Por eso, los números deben analizarse en perspectiva histórica y no de manera aislada”, según advirtió Fratto.

Asimismo, Fratto recordó el antecedente de mayor impacto documentado en la zona: “En 2012 se documentaron 113 crías muertas, la mayor cifra registrada hasta entonces para esta población”.

Las autoridades del Gobierno de Chubut y las organizaciones del programa sanitario solicitaron formalmente a residentes y turistas abstenerse de manipular o tocar a los cetáceos varados en la playa, así como restringir la presencia de mascotas en el área litoral, con el fin de evitar riesgos biológicos mientras avanzan los protocolos de remoción de los cadáveres y toma de muestras de agua.

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